¡Tira ya del gatillo, imbécil!

Publicado por Ragazziano | Etiquetas: , , , | Posted On jueves 19 de noviembre de 2009 at 12:11

Llegará el momento. Todos vamos pa’lla, claro, el asunto es cuándo, cómo y dónde. Me di cuenta hace poco que me va a cargar el payaso, que me voy a petatear, porque se me han venido de pronto un montón de recuerdos, bueno, pensaba cómo sería.

Hay quienes aseguran que al estar a punto de irse de este planeta súbitamente y sin boleto de regreso, pasa frente a uno toda la película, en Beta, DVD, HD, Technicolor, Blue Ray, o el formato que sea, pero se ve completita, mmm, no sé, todo es tan rápido que apenas si tienes tiempo de recordar gran cosa, el frío que te recorre la espina dorsal bífida (como la mía) es cabrón, se te encoge el miringo, se te acalambra el escafoides, como que se te descuajaringa el esternocleidomastoideo, parece que un mapache se te resbala por la espalda, tragas saliva como náufrago, sientes la cabeza como puercoespín, pelas los ojos a todo lo que dan, ves la foto, y ya: venga lo que venga.

Me hierve el buche con el típico cliché gabacho, séase en libros, en películas o en otro medio, el personaje central dándose el lujo de dialogar con su interlocutor-ejecutor: “…nunca pensaste que tus días acabarían así, ¿verdad bastardo?”, “es inútil, nunca lo entenderías, ¡tira ya del gatillo , imbécil! …”, o cualquier otra jalada que hayan ustedes visto o leído. En la vida real, puede que el asunto difiera “uuun poquito”; una vez que pasó el episodio, ahí sí pa’ que veas, una a una, muchas imágenes, con el corazón a full, palpitante, tratando de respirar hondo y que baje el ritmo bacardiaco, te cambias el Pampers y… uff, ¡la libré!, si es que atinas a hablar. Personas, cosas, situaciones, de todo un poco en el desfile.

Aunque, viéndolo bien -con calmita y nos la amanecemos-, no es que esté deseando o afirmando que me voy a Morelia en fa, sino que de ver tantos flashbacks recientes en mi cabeza y de verme invadido de una espantosa y perezosa melancolía, de esa nostalgia que nos habla de lo que ya marchó, de lo que fue, de lo que ya no volverá a ser, incluso del futuro tan egoísta, que no da chance a ver, digo, ‘pos me dio por revisar mi cuaderno.

Ya encarrerado, pienso también en los que se adelantaron, en los cercanos, en los lejanos, en los ni tan lejanos ni tan cercanos, sino todo lo contrario, diría el político. Álbumes con fotografías borrosas que nunca llegaron a tomarse, Néstor, por ejemplo, a sus siete abriles en una calle de la polvorienta Santa Cruz Meyehualco, sujetándome las manos por mi espalda y diciéndome: “uno, dos, tres, ¿te rindes?, para luego pasar su brazo sobre mi hombro, echar a andar, darme un jab cortito en el estómago, y sonreírme como Topo Gigio, sí, así como lo llamábamos en casa.

La imagen de Don Panchito también, a sus setenta y tantos otoños, atendía las jocosas voces que llegaban a los vestidores para hombres del Deportivo de Hacienda a su cargo, que conforme iban entrando gritaban, respondiendo y preguntando de inmediato para sí y para deleite de toda la porra: ¡Panchitooo!, ¡güeeey!, ¿quién fue el güey Panchito?, y Panchito sólo atinaba a reir y señalar con su índice al primer cristiano que asomara la cabeza entre los lockers.

De igual forma, Lalo Limón corriendo exhausto junto al Ragazziano en pleno kilómetro quince del Medio Maratón de Coatzacoalcos, qué calor, ya no aguanto, voy a “reventar”, nada, no te detengas, aunque sea trotando, pero llegamos, ¿seguro?, ¿no te adelantas?, no’mbre, toma, suero y un dulce, ¿va?, sí, sí la hacemos.

Decidí guardar el View-Master, y olvidarme de tantas patrañas que la vida te pone antes de colgar el tacuche. Lo que sé de verdad es que, el que (se) muere, desgraciadamente ya no cuenta en el mundo de los vivos, sólo los llamamos para recordarles de vez en vez y olvidarles la mayor parte del tiempo; los que quedamos en este mundo, estamos pa’l desmadre y pa’ jodernos unos a otros en su más amplia, desmadrosa y jodida expresión, porque así como va el asunto, no lo veo de otra forma, bueno, al menos que aparezcan con más frecuencia gente como El Jaibo y Llorca, entre otros.

Una de esas tardes recientes en las que pretendía yo apantallar al Jaibo, con material variado, que si Piazzolla, que si el funk, que si la Disco, y pa’ pronto, con una diplomacia que todavía no atraviesa mi esófago, casi como mandándome a Timbuctú o Mengambronia con todo y mis tiliches, El Jaibo me muestra la lap, terminando de bajar un disco de la web, listo, le pusha a la cosa esa, y se escucha esto:

The novel sound

Seguido de:

True to me

My precius thing

De otro disco:

Insatiable

De la lista personal llorquiana:

All we ever have

Veeen, ya lo decía yo, esto me ha sucedido en otras ocasiones, estaba alucinando barato (como es costumbre), no estoy pensando en pelarme de casquete corto todavía, únicamente esperaba el click, el pretexto para estar de vuelta –y de qué manera, caramba-; ahora sí, me apresto a revivir con la música de este prodigioso sampleador de la France, nomás pa’ contradecir al Marqués y a mí mismo, porque, ciertamente algo huele mal en esta vida, pero no vamos a negarlo, hay aromas que te devuelven la fe …y te salvan “por un pelito”.


Colgando el tacuche

Petateándose

A Morelia






"Señorita, yo soy pobre, quiérame, le pagaré..."

Publicado por Jim Milton Malone | Etiquetas: | Posted On domingo 15 de noviembre de 2009 at 21:36

Los Machucambos fueron una popular agrupación francesa conformada por un español (Raphael Gayoso), un italiano (Romano Zanotti) y una costarricense (Julia Cortés). Según la escasa información disponible —hecho sorprendente, dado el furor que causaron en su época, años 60 y 70—, el grupo se llamó en principio Los Acapulcos (o simplemente Acapulco, a decir de otra fuente) hasta que el cantante original (un mejicano) se largó, momento en que adoptaron y pluralizaron uno de los nombres del armadillo, cuyo caparazón se utilizaba como caja acústica en los charangos. Su repertorio estaba compuesto principalmente de música popular latinoamericana y bossa nova.

“Alma llanera”

“Mais que nada”

De acuerdo a la misma información raquítica, Los Machucambos se destacan por haber popularizado la música latinoamericana en Europa; sus mayores éxitos fueron “La Bamba” y “Pepito”, que siempre he considerado más o menos insufribles (particularmente la primera). Llámenme insensato, pero prefiero mil veces escuchar “Babalú” o “Tico tico”.

En buena medida, y al menos para mí, su música está vinculada con la colección phase4stereo, de la disquera London:

Phase 4 stereo can only be described as a marvel of sound, a radically new and dramatically potent concept in the art of high fidelity reproduction. It is London’s trademark for the most advanced and flexible of all stereo recording techniques; it stands for motion and an uncanny sense of spatial realism unnaproached by conventional disc standards; it is your assurance of unmatched quality control, rigourosly applied from studio to finished disc, throughout every single step of the manufacturing process. Perhaps the most remarkable innovation of “phase 4” is the use of London’s custom built 20 channel console mixer. This complex and forbidding- looking machine permits sounds from no less than twenty separate sources to be combined and blended in precise perspective. Each instrument can be pinpointed at exact locations from extreme left to extreme right along the horizontal plane, or forward and back through an astonishing depth of field.

[Un sitio interesante para conocer más información sobre tan trascendental asunto es Endless Groove; diversos discos “phase 4 stereo” se encuentran disponibles en The Phase 4 Stereo Blog.]

En efecto, todos los discos que poseo de Los Machucambos pertenecen a esta colección y su sonido es estupendo.

“Perfidia”

“Un hombre y una mujer”

Normalmente, la música andina (o la que mis prejuicios me llevan a identificar como tal) me hace retroceder alarmado; sin embargo, cuando es interpretada por Los Machucambos me parece deleitosa. En buena parte, atribuyo tal efecto a la magistral ejecución del maestro arpista Ignacio Alderette, por ejemplo, en “Pájaro campana” o “Cascada”. Del mismo estilo es “Maracaibo” (aunque no sé si el ejecutante sea Alderette).

Igualmente folclórica es “Taripai cha cucharata”, que en los últimos tiempos se ha convertido en mi favorita (debajo del reproductor está la letra correspondiente).

Señorita, yo soy pobre, / pobre pero cariñoso, / como hueso ‘el espinazo, / pela‘íto pero sabroso.

Señorita, yo soy pobre, / quiérame, le pagaré / agora no tengo plata; / cuando tenga le daré.

Dame tu mano, paloma, / quiero subirme a tu nido, / sabiendo que estabas sola / y a acompañarte he venido.

En la falda de aquel cerro / suspiraba una charata, / y en sus suspiros decía: / “Taripai cha cucharata”.

Señora, le siento mucho / la muerte de su marido / si teme por estar sola / yo puedo cuidarle el nido.

Ándate, papel volando, / ándate donde te mando, / si te miran con desprecio / vólvete papel llorando.

Una vez que te quisí / y tu mamá lo supió / fue porque yo le dijí / que te casabas con yo.

Arriba de unos arboles / cantaban unos pajaros / lunes, martes y miercoles, / jueves, viernes y sabado.

Uno de mis recuerdos más espeluznantes tiene como protagonista al Marqués (re)interpretando la versión machucamba de “Adiós”, con la cooperación renuente de la entonces Marquesa en una porción de los coros.

Y ya que hablamos del Marqués, hace unas semanas me informó que el espantajo conocido como “La Tesorito” tiene una versión de “El otorrinolaringólogo”. Una búsqueda en YouTube confirmó tal información: Oh, the humanity… Esa señora tiene suerte de que no se trate de una de mis canciones predilectas, pues de lo contrario me vería precisado a referirme a ella de manera más despectiva, pues la versión machucámbica es la definitiva.

Recuerdo haber leído en algún lugar que Borges detestaba “El manisero”.* Si bien todo mundo —incluso uno de los máximos escritores modernos— tiene derecho a expresar una opinión, ¿cómo pudo haber dicho eso de “El manisero”? Sospecho que Georgie habría cambiado de parecer si hubiera escuchado la contagiosa versión de Los Machucambos.

Bah. Tanta miseria por un medio maní, por un medio maní, por un medio maní.

__________________

*Después de una agotadora búsqueda pude precisar dónde: al principio de El atroz redentor Lazarus Morell.

En 1517 el P. Bartolomé de las Casas tuvo mucha lástima de los indios que se extenuaban en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas, y propuso al emperador Carlos V la importación de negros que se extenuaran en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas. A esa curiosa variación de un filántropo debemos infinitos hechos: [...] la deplorable rumba El Manisero [...].


Promesa pubertiana, y las finas artes del bistec y el aprensado

Publicado por Ragazziano | Etiquetas: , , | Posted On lunes 9 de noviembre de 2009 at 12:00

“…A la era Discoteque se le ha etiquetado como La época rosada, La era pipiris nice, o mariguanadas por el estilo, pareciera, como si en esos tiempos todo se centrara en un mundo amanerado o jotolón, para nada amiguito, aparte de la música y el dance, había que rifársela como ameritaba la ocasión, el mundo ha sido siempre mundo desde ‘nantes: el pez grande y lo que le sigue; que yo recuerde, nunca dejaron de circular mota, chemo, chupe, chavas, y madrazos de a montón”./Ragazziano en amena charla con un detractor.


Parado en el medio del camino, es decir, en plena calle, en los setenta, ¿qué habrá pasado por la cabeza de un chavo de escasas trece primaveras veraniegas, para llevársela entonces como hasta hoy? El mayor de la prole, flacucho, inquieto, rebeldón, pelos necios, desapegado, visionario, amigo, desmadroso, hambriento (de afectos); Beto, El Secoman, lo tenía bien claro: “nada ni nadie va a controlar mi vida”, …órale puesn.


¡Mira lo que tenía guardado mi tía Pachita!, ¿quéseso?, ¡un toca-toca!, tsss ¿a poco?, terminé preguntando. El artefacto venía en forma de velís, primorosamente cuidado; abrir, retirar la tapa, extraer dos bafles pequeños, conectarlo, y ya’sta, a reproducir los fabulosos sonidos de Earth, Wind & Fire, Donna Summer, James Brown, Van Mc Coy, AKB, Love & Kisses, Madleen Kane, Silver Convention …uff, lo que rifaba en la era Discotheque, del Bumpin’, Boogie, Funk, del Hustle, de la etapa dorada del LP.

El toca-toca y sus sonidos




Try it out

Un par de añejos más que El Seco no impidieron contagiarme de aquella fiebre discotequera. Primero fue el toca-toca, luego vino la invasión a la casona de la tía Pachita y demás hermanas solteronas. Beto se encargó de convencerles para organizar una tocadita con los cuates de la cuadra, incluidas las carnalas y primas de los invitados. Me volé un par de series de navidad de mi casa, habría que meter los foquitos en una tripa de manguera transparente, obvio, sin las estrellas de plástico que los cubrían, probarlos en secuencia, conseguir un frasco de Nivea vacío, para dar un toque fosforecente al cuartucho improvisado como pista Disco. El Beto, por su parte, a conseguir los inches espejitos miniatura, para pegarlos en la bola de unicel, crear la esfera Discoteque, armar los cajones de focos spot de colores y estrobos, con su respectivo “mando de control”, o sea, una cajita de madera, con varios contactos para timbre, siempre operada hábilmente para llevar el ritmo de cada rola: toda la parafernalia para el toquín, y “a darle al chancleteo en la pista de siete colores” (Mario Vargas –exWFM- dixit).

Dance & dense más dance

Swearin’ to god

No conforme con el éxito obtenido en la célebre tocada, después de haber impresionado, sobre todo, a las respetables asistentes, eso no podía quedarse así, a poner cara de circunstancia con las tías: ándale ¿sí?, ¿síííí?, ¡graacias tía!, sí, yo cuido todo, no pasa nada; y así, un par de tocadas más, batiendo records de asistencia, unos veinte morrillos enclaustrados en un cuarto de 4x5, moviendo el esternón de manera frenética por lapso de unas tres horas, para cerrar luego románticamente con rolitas al estilo Reasons/Earth, Wind & Fire, We reunited/Peaches & Herb, You’re my everything/Santa Esmeralda, etc etc –se vale un tierno ¡aaaah!-. Era cuestión de tiempo, surgiría “La Mansión Romántica”, Sonido Briyus, y el respectivo business de alquilarse para fiestas y eventos “de toda ocasión”.

Frenéticamente

Over night sensation

Cuando nos veíamos por los rumbos de la siempre efervescente Glorieta de Insurgentes, Beto y yo, nos pasábamos horas y más horas checando el material en Discos Zorba y Discos Briyus, ambas, frente a frente en la calle de Génova, claro está, después de fingir demencia (cada cual) un rato en las escuelas express de cómputo del rumbo. Cosa más curiosa vendría, el Seco adoptó –por no decir se fusiló- el célebre Briyus Sound de la tienda de enfrente, tiempo después, yo sería llamado a formar parte de las filas del Zorba Sound como DJ de cabecera; aquello no obstó para seguir en la simbiosis discotequera y con el próspero negocio en la Mansión Romántica.

Pisando ya terrenos empresariales, el Seco creó una modesta industria de hacer billetes, jubiló el toca-toca y adquirió: equipo de sonido robusto, cajas de luces, cámaras de humo, satélites, cañones, viniles al por mayor, también, nos dimos a la tarea de diseñar fliers y carteles, hasta llegar a la compra-venta de chupe, cigarros, dulces, chicles, chocolatessn …para “pasar chido el momento Disco”.

A Disco moment

Forget it


A new toca-toca & a RagaDJzziano


Briyus y Zorba Sounds, sin tanto proponérselo, abrieron brecha para gente del medio como los Winners, Soundset, Dollar’s, y por qué no, al mismísimo PolyMarchs. Había que acudir a la Mansión Romántica, al Salón de Eventos de la Infona Iztacalco, al Musart en la Tlacotal, al Salón de los Espejos en Coyuya, a vivir, gozar y comprobar la música “para sensibilidades más allá de lo convencional” (de nuevo MV dixit), digo, porque sólo teniendo un headhunter ragazziano -ejem, ejem- en la selección de lo distintivo y más avanzado del momento, se podría generar la legión briyusiana de seguidores, a tal grado, que a unos cuantos kilómetros luz de distancia, la fanaticada ha acudido a las convocatorias del Seco y sus andadas Disco.


A la llegada del Breakdance, el High Energy, el Jackson en su mero mole, además de que la cumbia y la salsa andaban pegando con tubo también, el asunto vino a menos con la disyuntiva: mmm, le entramos ¿u qué?, naaa. Actualmente, con un enviudamiento y un divorcio a cuestas, felizmente, el Beto es “cirujano inglés”, vaya, es tablajero, carnicero pues, se da tiempo para meterle a las finas artes del bistec y el aprensado, pero eso sí, fiel a su promesa pubertiana, conservando en todo momento, la imperecedera afición de pincharle a los viniles, así como la de dedicar rolas a diestra y siniestra al son de: “para todos los que quieren y aman la música Disco Disco Disco, y esto que nos dice dice dice: ¡Fire on the ground con el Secoman man man!”.

Pump up the volume

I wanna dance with Choo

Moskow Disco


La Mansión Romántica presenta:

Briyus

Zorba

Tornamesismo

Publicado por El Marqués de la Narvarte | Etiquetas: , , , , | Posted On viernes 6 de noviembre de 2009 at 12:55


Rock it – Herbie Hancock

GrandMixer DST fue quien inició esta bonita tradición de probar la resistencia de un vinil ante el manoseo y el furibundo roce de la aguja. Sobre todo inauguró a la tornamesa como instrumento musical. Imagino al güey que nomás ponía discos y de pronto su mano resbala sobre el disco y oye un rasguido violento, un sudor frío recorre su cuerpo y dice —o piensa—: “Yaaaa valió madres mi disco”. Lo demás es experimento, perfeccionamiento, pericia al fin.

“Rockit” no sólo da el banderazo de lo que se acaba de mencionar, ¡nooooo, señor! Abre la puerta a los bi bois, los emcís, los rapers; integra a los grafiteros; y, sin ir más lejos, inicia el género más influyente de los últimos 15 años.

White Lines – Grandmaster Flash

Luego han pasado muchísimas cosas en el tornamesismo. Sí, desfilaron muchos y muy grades dejotas: Grandmaster flash, Qbert, Mixmaster Mike, DJ Jam Master Jay, DJ Jazzy Jeff (el compa de Will Smith en el Príncipe del Rap), son sólo poquísimos ejemplos.

Giving Up The Ghost – DJ Shadow

Muchas cosas más sucederán en este “nuevo arte” de rayar el disco. Pero resulta que ustedes están leyendo al Marqués de la Narvarte y éste tiene una sesgada y muy subjetiva opinión en tan peliagudo asunto.

Por tanto, toca el turno al innovador, al coyuntural dejota Shadow. El mismo que con su Endtroducing dejó pendejo a más de uno. Sí el güey está muy cabrón; sí, tiene una gran colección de viniles; sí, sacó la reedición de J.C. Davis; sí, lo que ustedes quieran… pero el güey no tiene fuego (reconocimiento aparte al feligrés por sus lecciones). El Sombra (Shadow). Es talentoso como el que más, ostenta técnica, pericia, ritmo, beats… pero no tiene sabrosura; no posee la fiesta desenfadada.

Six Days – DJ Shadow

No lo tiene, qué quieren que yo haga. Lo posee cuando aparece junto a el Químico del corte, el más grande de los dejotas de la tierra. Cut Chemist y su gran legado (Jurassic 5 de la mano de otro gran dejota: Numark) resultan un antes y un después —ahora sí y sin lugar a dudas— del tornamesismo. Él puede realizar piezas como las del Sombra, sí.

The Garden – Cut Chemist

Pero lo suyo es el cotorreo, la fiesta. De hecho los mejores momentos del Sombra siempre, repito, siempre, están acompañados del Químico. Es la mezcla (valga la expresión, tratándose de mixes) de la perfección en la destreza y la genialidad de la improvisación cínica. (Para muestra de esto consúltese el documental de The Hard Sell disponible para su descarga aquí. OJO: son cinco partes, está de güeva, por eso no lo subí). Con el Químico siempre hay que esperar sorpresas cábulas.

Swing set – Cut Chemist / DJ Numark

Lo mejor del Químico, según yo, está contenido en una sesión de 28.07 segundos de calor y genialidad en la mezcla que se editó con el nombre de The Litmus Test. Sin embargo creo que habría que conocer un poco, al menos su pasado con Jurassic 5, para comprender cabalmente este material. (De nuevo lo ofrezco a la descarga para quien tenga curiosidad, aquí).

Un parrafito merece el Madlib y su monumental Shades Of Blue Note. Disco en el que el cabrón este se mete a los archivos de esta gran disquera (Blue Note) y hace lo que se le antoja con ellos.

¿Cómo le hace? Quién sabe. Pero en ningún momento se advierte la mano del dejota, parece una pieza original.

Song For My Father – Madlib

Ya que hablamos de swing hay que tomar en cuenta al Kid Koala, dueño de un encanto muy particular y a cuenta gotas. Si bien su carrera es prolífica. Hay poco sobresaliente, pero, eso sí, muy sobresaliente en este güey con cara de Korky Tacher.

Decíamos de la tornamesa como instrumento musical, y hemos escuchado pruebas fehacientes de ello. Bueno, mister Kid Koala, aka Korky, tiene rolas que van desde lo melancólico:

Koala’s lament – Kid Koala

Pasando por lo rítmico:

More dance music – Kid Koala

Lo roquero:

Robbing Banks (Doin' Time) – Kid Koala

Hasta llegar a la composición, a la materialización de una chingada máquina como instrumento de una jazz band. Koala llega —y nadie que yo haya escuchado se acerca— al puro jazz puro:

Skanky Panky (Live) – Kid Koala

No existe un mejor ejemplo que tenga yo a la mano para demostrarles que un disco y su reproductor resulten equivalentes a la trompeta de la que tanto habla Malone.

Existen para el compositor un sinfín de sonidos que pueden ser utilizados para el arreglo de una pieza. La diferencia estriba en que los fragmentos sonoros de los que hace uso el dejota son del dominio público, del catálogo de Billboard.

Un músico “tradicional” utiliza los registros contemplados por cualquier otro autor para crear su propio sonido. El dejota usa sólo unos segundos o nanosegundos de una rola —que muchos o pocos conocen— para crear su canción.

El tornamesismo debe considerarse más un arte que un talento de moda y debe mostrar más creatividad que pericia.

Selección del Marqués.

Pulmones exhaustos y cachetes inflados

Publicado por Jim Milton Malone | Etiquetas: , | Posted On domingo 1 de noviembre de 2009 at 0:18

Ya he hablado en este lugar del carácter eminentemente trompetero de mi ser, ya dije que por mis arterias corren pequeñas trompetas, ya dejé en claro que muchas de mis noches solitarias han sido menos gravosas por los pulmones exhaustos y cachetes inflados de un Armstrong, un Alpert, un Hirt.

Claro, ustedes ya conocen a Al Hirt. A ustedes les gusta Al Hirt. Ustedes han escuchado a Al Hirt hasta el cansancio. ¿Que no? Claro que sí. ¿Quién no ha oído esta canción una y otra vez?

The Green Hornet

En efecto, es la interpretación de Al Hirt del tema de The Green Hornet, fugaz serie gringa de los años sesenta, estelarizada por un tal Van Williams y el malogrado Bruce Lee. Tengo entendido que Tarantino la usó en alguna de sus Kill Bill; no obstante, no tengo manera de confirmar esto, pues mis rígidos principios morales y estéticos me impiden ver películas de las llamadas artes marciales.

Mister Sandman

Alois Maxwell Hirt (1922-1999), más conocido como Al “He’s the King!” Hirt, fue un obeso y barbudo trompetista norteamericano. Llegué a él por medio de Louis Armstrong, específicamente por sus discos con los Dukes of Dixieland, editados por Audio Fidelity. (Dicho sea de paso, tengo el muy relativo honor de poseer un disco firmado por buena parte de los Dukes. Así es: ¡wow!) En el catálogo de AF también figuraba el buen Alois, así es que quise escuchar a quien tenía la soberbia de proclamarse rey de la trompeta en las mismísimas narices de Satchmo.

Cotton Candy

Si he de ser sincero, siempre he preferido a Armstrong en la interpretación de tonadas de Dixieland, aun cuando reconozco la destreza de Hirt en ese campo. Claro, el Louis tenía una personalidad monumental, y su exuberancia estaba encarnada en cada nota que tocaba; Hirt, en cambio, tenía la personalidad de un vendedor de autos usados. Lo que quiero decir es que si bien es inevitable hacerlo, resulta un poco injusto compararlos.

I Love Paris

Java

Así es que en un principio no quedé muy impresionado con el señor Hirt. Luego encontré este disco.

¿Qué diablos? ¿Qué pretendía el corpulento Al tocando su trompeta en tan precario equilibrio? ¿Y cómo es que se atrevía a darle la espalda al repertorio Dixieland para interpretar la canción popular norteamericana? Lleno de interrogantes coloqué el disco en la tornamesa y escuché esto.

Sugar Lips

Quedé agradablemente sorprendido. Parecía que, después de todo, Alois sí tenía algunos kilos de exuberancia en su corpachón. Desde luego, a partir de ese momento me di a la tarea de conseguir todo lo que pude de él. (Dicho sea de paso, la discoteca Jim Milton “He’s no king!” Malone III se precia de poseer un disco firmado por Hirt. Ya sé, ya sé: wow; no es necesario fingir entusiasmo.) Por todo lo anterior, y siempre según yo, la grandeza del Hirt —valga la expresión— radica en sus versiones del catálogo popular.

Baia

Angelitos negros

Por alguna razón, don Al creyó necesario dar pruebas de sus muy limitadas capacidades vocales en varias canciones; naturalmente, los resultados son los predecibles, pero no carecen de cierto encanto: sólo imaginen a un vendedor de autos usados cantando a dúo con la pechugona Ann Margret. Mmmmm, Ann…

The Best Man

¿Eh? ¿Que cuáles son mis favoritas del Hirt? Me da gusto que pregunten; helas aquí.

Lookin for the Blues

Holiday for Trumpets

¡Alois I! ¡Mi alma trompetera se inclina ante tu regordeta majestad!

Traveling without drugs

Publicado por Ragazziano | Etiquetas: , , , | Posted On viernes 23 de octubre de 2009 at 13:26

“…voy en el metro qué grandote, rápidote, qué limpiote,
qué deferencia del camión de mi compadre Jilemón
que va’l panteón, ahí no admiten guajolotes, ni tamarindos,
zopilotes, ni huacales con elotes, ni costales con carbón”.
/Chava Flores.





Dentro del vagón, viajando de estación a estación, le puede dar a uno por pensar cualquier cosa con tal de no ver el tipo de rostros, aspectos, rictus, gestos, muecas y jetas de hastío, de desolación (lo de los “aromas” es otro tema). El metro ofrece un mundo de posibilidades psicotemporales para el caso, es decir, se valen introspecciones, retrospecciones, proyecciones, inyecciones, abstracciones, alucinaciones, confusiones, pirarse, hacerle al Mandrake, o lo que uno mande en su cerebro y memoria.



Fecha actual. De Atlalilco a la estación 201, Diana Krall y toda la sensualidad que le caracteriza, interpretando primero Peel me a grape al tiempo en que yo descansaba plácidamente aquella noche en solitario tirado en el sillón de preferencia, a media luz, o séase, sólo el foco de la cocina. El efecto sensorial que esas texturas musicales causaron en mi indefenso ser hace unos doce otoños fue devastadoramente placentero, y según yo, creativo.


Soportando el primer embate. Disco: Love Scenes


Peel me a grape
I miss you so
They Can't Take That Away from Me


Nota: Por cada título de canción aparecerá en breve un reproductor, mientras tanto, vaya directo al link final y descargue la recopilación con 23 temas, gracias.


Sé inglés, ya no lo mastico por toneladas, pero lo hablo, lo escribo, lo trituro, lo interpreto, lo distorsiono, lo acomodo, bueno, hago con ese idioma casi lo que me viene en gana. En ese entonces, entendí en gran medida lo que la Krall proponía con la dichosa uva de esa canción y las rolas que le siguieron, sin embargo -hablando de la famosa creatividad-, me dio por viajar gacho imaginando que esa canción decía algo más, algo como para plasmarse en una pretensión poética ragazziana, una pieza textual que quedaría de esta manera:

Tus Mares

Viajero he de ser, lo ambiciono, es mi modo,
basta evocarte, cierro los ojos, viajo.
Es un viaje misterioso y deseado en un solo tiempo.
Navego en estrechas inmensidades,
sobre superficies perfectamente accidentadas,
diría que, perversamente descubiertas, expuestas para mí;
mapas tersos, envolventes, atrayentes.
Se detiene el mundo por una eterna fracción, y te contemplo,
torpemente me precipito, caigo en vastos mares de tu piel.
Ávidos espíritus me conducen, me tocan, te llaman,
guías mi nave, acudes pausadamente llevándome lejos;
muy cerca a mi deceso, me devuelves.

Renaciendo, de tu mano por supuesto, soy un big-bang perpetuo,
lo oculto de la vida, aquello que milagrosamente ha de conducir
a tu ser más profundo a soñar con el viajero de constante evocación,
he de ser... he de ser.



Segundo catorrazo. Disco: All for you
Gee Baby, Ain't I Good to You
Baby Baby All The Time
Deed I Do


El erotismo fue el leitmotiv en ese famoso lapsus creativus (¿a poco?, ¡oi’ nomás perico hablador!) de finales del cuaternario, digo, de los noventa. Varios trabajos, ningún plus ultra, ya lo dije, cualquiera se puede pirar o malviajar, oh ya’stuvo, párenle ¿no?

Arribo a Apatlaco, misma fecha. Un güey buscando algo con la mirada en las bolsas traseras del pantalón de una chava, cláaaasico; cambio y fuera. El segundo gol de tres fue un monumento, si en vez de anotarlo en el Deportivo San Pedro de Iztacalco allá por los ochentas, lo hubiese metido en el Azteca, el San Ciro o el Nou Camp, otro gallo me habría cantado; años después el Hugol haría algo semejante en el estadio del Logroñes y …bueno, esa historia ya es más conocida que el fraude electoral. Bajan. Siguiente rola, y la Krall maltratándome.


Otra dosis de sensualité. Disco: Only trust your heart
Only trust your heart
I've got the world on a string
Broadway

Coyuya es la locura. Aquella navidad, mi hijo, Saúl, tuvo la atinada ocurrencia de obsequiarme CD y DVD en uno de Diana Krall, no se lo perdono aún, si mis alucinaciones ya iban mejorando, “y tú echándole más leña al juego (con j), te pasas …me cai'". El video S’wonderful no deja duda, estamos llegando a Pénjamo, perdón, a Santa Anita. Unos empujan y salen, otros se sueñan dentro del vagón.


A punto de turrón, Disco: The look of love
Cry me a river
S'wonderful
Bésame mucho
The look of love

Primero Cuernavaca, luego Cancún, y para cerrar con broche de presión: Acapulco. Iniciando el nuevo siglo y milenio sí que la pasamos retesuave mano, la Ragazziano’s family on board, ir y venir, viajar, entrar, salir, venir, ir, salir, entrar y viajar, oiga usté. D. Krall anuncia que la señora con chamaco chillón están a un tris de desaparecer de mi vista y oídos: La Viga, ¡van pa’bajo!


La puntilla matador. Rolas sueltas
Love letters
Starighten up and fly right
As long as live
Do nothin' till you hear from me



En pleno octubre del dos mil nueve, losfunkardos.blogspot.com, El Marqués, El Miltón y El Ragazziano, no manches, de agasajo, qué buen material. Chabacano. Eso del subterráneo y el tiempo es una onda muy nice, es materia flexible y de profundo análisis, todo este viaje pachequero en no más de veinticinco minutos, buena parte de mi vida pasando de estación a estación, cuántos años he recorrido, y yo tan campante, bueno, la Krall no se queda atrás. Casi no suben, pero ah cómo bajan, ¡váaamonos!.


La sen-sua-li-té

Los reyes de la conveniencia – Declaración de dependencia (2009)

Publicado por El Marqués de la Narvarte | Etiquetas: | Posted On sábado 17 de octubre de 2009 at 13:23



Creo que fue Andrés el primero que puso en mis manos un disco de estos batos. Era una caja transparente y un CD marca Rusty que decía: “Kings of Convinienz [sic] - Riot on an Empty Street”. Recuerdo que luego-luego le dije:

— Ha de ser una más de tus mamadas Indie y ya te he dicho que no te agarres los güevos antes de saludarme.

Cuando Andrés se marchó (visiblemente contrariado) coloqué el disco de los KOC en mi Sony Genezi MHC-GNX880 e hice el firme propósito de acomodar mi desmadre cuando comenzó la guitarrita…

Homesick

I lose some sales and my boss won't be happy but I can't stop listening to the sound of two soft voices blended in perfection from the reels of this record that I found

… Recuerdo que dije: “Ah, qué bonito cantan”. Resonó el adjetivo “bonito” y en un desesperado afán por justificarlo completé la frase: “Ah, qué bonito cantan estos putitos”. Luego me daría cuenta de que esos versos son una especie de poética de los KOC: “two soft voices blended in perfection from the reels of this record that I found”.

Este par de amanerados llevan por nombre Erlend Øye y Eirik Glambek Bøe y quiero explicar que son “putitos”, no maricones. Se trata de dos noruegos que se sienten hippies contemporáneos, se ponen crema Dove® en las manos después de tocar la guitarra y lloran durante el final de Titanic… pero, ¡a los dos les gustan las viejas, chingaos!

Misread

A cada rola me convencía más de que estos güeyes sabían su negocio en la suavidad y la melodía y también pensaba que su mayor dolor físico (han de llorar todos los días por las cosas más triviales) fue provocado por un dedo cortado con una hoja de papel bond.

Cayman Islands

En cuanto al género, sí, es una lástima pero mi prejuicio era cierto, es Indie, más específicamente Indie folk y más concreto aún un nombre que les hicieron a la medida: New Acoustic Movement ¿Se quebraron la cabeza, edá? Digo… el mismo Erlend Øye manifestaba su frustración al pretender clasificar su propia música (aquí sus palabras prolijamente traducidas al gallego): “Era como «¿qué hacéis, chicos? ¿versiones? ¿country?» Dos tíos con guitarras acústicas no parecían tener nada de divertido, la verdad”. Que no era más que la verdad, tronco. ¿No te jode?

Know-How

Todavía nos falta lo mejor del disco (si por mí fuera ponía todas las rolas del Riot on an Empty Street, pero la verdad es que me da un poco de güeva) y es cuando aparece Leslie Feist. Su incursión en el disco es —según quien esto escribe— lo mejor de Feist y de los KOC. Dos canciones irrepetibles y de lo más fino que se les pueda escuchar nunca a ambos. De hecho la Feist si acaso tiene una buena rola en toda su discografía.

Por lo anterior no extrañan las palabras del Øye cuando dice: “La verdad es que en general no me gustan [se refiere a las voces femeninas], una de mis bandas favoritas es Red House Painters (?) y de vez en cuando meten para acompañamientos o coros, y la verdad es que no me gusta nada”.

Claro que suena lógico después de ver el resultado espléndido y lo complejo que resultaría repetirlo: “Leslie es una cantante muy buena. De usar de nuevo una voz femenina lo más probable es que trabajemos con Leslie otra vez.” Pues claro, cabrón. Pues claro.

The Build-Up

Nah mames. Qué voz de la Feist.

The spinning top made a sound
like a train across the valley,
fading, oh so quiet but constant til it passed,
over the ridge
into the distances
written on your ticket to remind you where to stop,
and when to get off.

Dense un respiro para escucharla. Dos veces.

Gold in the Air of Summer

Según mis datos el Riot on an Empty Street (2005) es el segundo disco destos... El primero Quiet is the new loud, tiene un buen título y alguna que otra buena rola que prefiero presentarles en las versiones de una compilación de remixes y arreglos que hicieron a finales del 2001 titulada Versus.

Gold for the Price of Silver (Erot Collaboration)



Love Sounds - Intimate Strangers

Esta para coleccionistas de versiones originales la encontré en el Dusty Fingers Vol. 5.

Toxic Girl (David Whitaker String Arrangement)


Failure (Alfie Remake)

Llegamos finalmente a su última entrega: Declaration of Dependence (2009). Cuando le dije a Milton “¡Nah mames! Nuevo disco de los Kiiiiiing, güeeeeeee”, contestó “Me da miedo bajarlo”. Y no dejaba de tener razón, es decir: ¿Qué tal que los KOC ya suenan a Maná, con una versión de “Rayando el sol” en danés? Créanme que no se me ocurrió nada pior .

24-25

¡Están de vuelta! No buscaron (no lo han hecho antes) otra cosa, un “nuevo sonido”, una “nueva veta”. Nel, estos güeyes están a gusto con lo suyo y les sale muy bien. Siguen cantando sobre las relaciones y sus vericuetos, que si bien no son tantos, los saben explotar muy bien. Sí, señor.

Me In You

O qué tal el coro pegajoso y pseudo sabio desta rola

And I'm watching you now
I see you building the castle with one hand
while tearing down another with the other

Boat Behind

Esta otra es un ejemplo raro en la producción de los KOC, quienes como buena antítesis del machismo, acuden suplicantes a la dama y en raras ocasiones se agarran los desos para afirmar suavemente: “Whooo oh-oh I could never belong to you”.

Rule my World

Qué tal esta pieza que bien podría ser una pancarta antireligiosa o una alegoría en la que la mujer ejerce de diosa y, uno, pobre y mortal, evidentemente se rebela. Mmm ¿nuevamente una señal de coraje? Tal parece que mi tesis se viene abajo.

You set yourself above
That all forgiving god
You claim that you believe in
Your kind is gonna fall
Your ship is sinking fast
And all your able men are leaving

Freedom And Its Owner

Ya en serio. Después de mi último post emo y azotado y en cuanto miles de cartas llegaron a mis oficinas del WTC mostrándome su apoyo, lo menos que puedo hacer es hacerles llegar este material, nuevecito de paquete. Hay mucho de bueno en los KOC, particularmente les agradezco que me regalen una sonrisa fácil y un gusto a romance latente o, en el peor de los casos, una sensación de dolor con cierta complicidad o compadrazgo.

Lo suavecito también roquea.