6.14.2010

Por nacer tarde (¡Bolita por favor!)




Para no desentonar con el tema, vaticino que para cuando vea la luz este texto, ya se estará autoeliminado la multicacaraqueada selección azteca de la justa mundialista en tierras sudafricanas, por favor no se culpe a Francia.


Luego de ver coronado en el Azteca al más grande de los grandes: “O Rei”, iniciando la nueva década, instalado en el siete uno, y a varios km luz de distancia, en retrospectiva, me lamento, qué pena, no me tocó estar ahí, pero se sabe que fue lo máximo de este condado, nada más y nada menos: ¡el Woodstock Región 4!; ni modo, esas cosas pasan por nacer tarde.
Algo acidón para el arranqueEl Ritual/Easy woman



Sólo como anécdota, no hablaré en este espacio de la calidad, estilo o ritmo de tal o cual banda/grupo, la idea sonora es: conocerles, escucharlos, o volverles a escuchar. Se vale asombrarse con la variedad, disfrutar, identificar, recordar, viajar.

Dentro del flashback, frente al puesto de periódicos del mercado, con nueve y cacho de febreros a cuestas, alucinando barato con un “Gansito” y una “Chaparrita del Naranjo” entre manos, me veo mirando fotos y leyendo las crónicas: “Avándaro, el degenere”, “Rock y Ruedas, Avándaro”, “Avándaro, rebeldía y drogas”, “300 mil en éxtasis”, e-te-ce.


Para entonces, se leía el “Piedra Rodante, “México Canta”, algo se publicó también en el “Notitas Musicales”, luego, en el “Conecte (Musical)”, “Sonido”, y… no recuerdo más. En la TV setentera, poco espacio, en la radio, ni se diga, la "Academia Zabludovzky" en su esplendor: boicot total al llamado “Rock Mexicano”, el precursor de lo que hoy parece una especie en extinción.


Paradójico, muchos grupos nacionales iniciaron cantando en el idioma oficial: inglés, y aunque no todos los guadalupanos que los escuchaban entendían lo que aquellos cantaban, a final de cuentas el “rollo”, “hermano”, era “estar en la onda”, ser o estar “in”, bueno, así se decía.

México canta(ba)
Dugs Dugs/Estoy en onda


Primer acercamiento, Tere, carnala mayor, recia, carácter a lo “Doña”, y un tanto en concordancia con el movimiento de la época, oyendo Soul sacrifice, Jingo, Evil ways,de Santana, cosas de Blood, Sweat & Tears, Chicago, Peace and Love, Tequila, pero sin portar flores en su pelo, se despide pronto de los toquines, cafés cantantes y de la inocencia, para pasar a los asuntos, trayendo consigo al primer sobrino, justo al inicio de sus quince primaveras, dejando a un lado también el A-go-go, el Hanky Panky, y uno que otro paso bumpin’; amor y paz hermana, amor y… zaz .


En concordancia

Iguana/Nena



Siguiente escuela, César, otro carnal –de 9 en total-, entre Enrique (fresón), Bertha (fresona) y Ale (fresotota), reflejo masculino de Tere, le saldría también lo rocker y desmadroso; él con los Rolling, Zeppelin, Deep Purple, Sabath, Doors, pero metiéndole simultáneamente a los sonidos del Three Souls in my Mind, Dugs Dugs, El Ritual, uff, a lo mero macizo del Rock-mex.


Uff, quién no

Three Souls in my Mind/ADO



Entrando a la segunda mitad setentera, con más bandas de Rock saliendo de la clandestinidad forzosa, emergiendo como todo buen PachaRocker (DR), empiezo a ir a los famosos toquines y hoyos funkies, “El Herradero”, “Balderas”, “La Casa del Pueblo”, entre otros. Nunca entubado (pantalón de mezclilla ajustado), pero bien presto danzando con las morras el pachequísimo “Baile del brinquito”, luego bautizado por Paco Gruexo como “Chili & Pili”, una cosa así como la antesala de los madrazos, un slam subido; palpar en vivo y en directo eso que llamaron “Rock Nacional”, ¡qué pasito tan cortito con tremendo zapatito!, tsss.


Para danzar con las morras
Enigma/Save my soul


Antes que Cruyf, Maradona, Van Basten, más pa’ca, los Ronaldinhos, los Cristiano Ronaldo, los Roony, los Messi, está su majestad Edson Arantes do Nacimento, Pelé (O Rei). Antes del “Rock En Tu Idioma”, “Los Nuevos Valores del Rock Nacional”, y demás etiquetas, hubo un movimiento rockero en México, sin poses, generacional, que incidió de manera trascendente en quienes lo escucharon, en quienes iban a las “tocadas de Rock”, en los que tuvieron la dicha de estar en Avándaro.

Luego de una asaroza y -no olvidar- desmadorsa adolescencia, César está en los USA desde hace unos veintitantos añejos, ya abuelo, divorciado, cristiano, alejado del R&R y la falsa sociedá, pero permitiéndose el placer de la memoria, como en aquella visita extrafronteras que ha ya unos ayeres le hice, oportunidad aquella para rememorar –entre otras anécdotas- cómo tenía yo que hacerme invisible ante sus ojos en cada toquín dominguero-pachequero, en la Casa del Pueblo o Balderas, y cómo había sido también un misterio la desaparición temporal de algunos de sus acetatos más preciados.


Doña Tere, con más de un tostón a cuestas, decidió darle vuelta a la hoja igualmente, para cada vez ver menos Avándaro, el Amor y paz, el Amor y… zas, el Hanky Panky, sólo llevada momentáneamente al pasado por un empecinado carnal PachaRockero, para arrancarle fotos en sepia y una que otra sonrisa setenteras, ocasiones estas para el agradecimiento formativo involuntario. En fin, qué pena, qué lamento por no haber sido parte de aquellos 300 mil, pero qué fortuna la mía con los Rockbrothers, me consuela la dicha de que ellos -y Pelé- sí hayan nacido a tiempo.


Netamente setentero
Malo/Suavecito






Lléguenle a lo mero macizo carnales, Amor y paz

(Este link ya no existe, originalmente contenía un compilado, con rolas de aquel entonces. Si tienes interés por ese material, deja un mensaje).

6.01.2010

Lo dulce y loqués: Woody Allen y su música




There'll Be Some Changes Made - Dick Hyman Group + Howard Alden by El Marqués de la Narvarte

Seguro han escuchado la frase: “psss nomás loqués, güey”. Proferida ésta por un chichifo que ha espetado alguna neta en nuestra cara y cuya dicción es tan exigua que no puede pronunciar: “lo que es”. Bueno, hoy hablaremos de loqués.

Un año antes de que se acabara el pasado siglo, Woody Allen dirigió la que considero su mejor película: Sweet and Lowdown (Dulce y verdadero por justa traducción, pero en español se consigue bajo el estúpido título de El gran amante). En ella, Sean Penn encarna a un ficticio guitarrista llamado Emmet Ray que compite internamente por ser tan bueno como el real (en la película y en la vida) Django Reinhardt. Realmente la cinta trata de cómo Emmet Ray se hace pendejo cuando encuentra uno de esos amores tranquilos —y hasta abnegados— en una adorable mudita de nombre Hattie (interpretada por la hermosa Samantha Morton) y lo tira por ir en pos de alguna morra toda crosti y quezque muy buena, en este caso Uma Thurman, representando a la novelista y biógrafa de Emmet, Blanche.

“I made a mistake”, grita insistentemente Ray mientras destruye su guitarra contra un árbol. Hatie está casada, Blanche se fugó con un guarura y tal parece que —todo jodido y triste para siempre— será capaz de ejecutar tan bien, o mejor, que Reinhardt.

I'll See You In My Dreams by El Marqués de la Narvarte

Por supuesto que no sabía esto que les cuento. Ni que Emmet no existió más que en la imaginación de Woody Allen, ni que existió Django, ni que esa música marcaría una época en mi vida.

¿Jazz? Claro, te manejaba todo lo que viene siendo… Charlie Parker, John Coltrane, Dave Brubeck, George Gershwin, pero casi no salía de ésos y sobre todo, no pasaba de decir que “Summertime” era la cosa más cabrona que nadie hubiera hecho jamás (excepto la de Nina, cuya versión detesto).

Liebestraum No. 3 - Django Reinhardt by El Marqués de la Narvarte

Pero escucho “Liebestraum No. 3” y todo cambia; Charlie, John, Dave y George son destronados. Ahora sé que es una adaptación que Reinhardt hizo de una pieza de Franz Liszt, aunque en su momento sólo arqueaba las cejas reaccionando a los arpegios más llegadores del gitano de mano deforme tal como lo hace Emmet en el filme, mientras escucha esa misma canción.

Llegó a mis manos el soundtrack en cuestión. Nah mames. No puedo dejar de escuchar a Howard Alden prestándole su magnífico sonido a los dedos de Penn, que como dijera el Javi “los mueve como él se imagina que se toca la guitarra”. Qué música más cabrona, qué ganas de bailar sacudiendo las manos por encima de la cabeza, mover los pies y parar las pompas.

Just a Gigolo by El Marqués de la Narvarte

Sobresale, además de varios temas de gran algazara, uno que tiene la virtud conmovedora de la rola del romántico Liszt. Emotivos, pues, como el rostro de Hattie, dueña de una pureza que deja como lisiada gonorréica a Blanche. Y así, inmaculado, habrá algún semblante que cada uno de mis 4 lectores está recordando ahora mismo. Bueno, regresando a la trama de Sweet and Lowdown, ¿qué nos queda después de actuar como botarates y dejar a la morra de nuestra vida? Ahí está la música, que les responderá.

Así es, compañeros. Dejar el amor, perderlo (intencional o porpendejamente) sólo nos ofrece la posibilidad de apreciar este tipo de expresiones. Estamos ante los hermanos de la jodidez. Su obra no es resultado del mero resentimiento de un ego mancillado por el despecho; es médula sentimental que sólo puede apreciar cabalmente otro corazón roto. En fin, eso me dejó Sweet and Lowdown y claro que se lo agradezco.

Night And Day by El Marqués de la Narvarte

La última parte de mi búsqueda sobre todo lo que tuviera que ver con Lo Dulce y loqués fue circunstancial. El Milton arribó a la casa con Wild Man Blues, documental sobre una gira de la banda de jazz de Woody Allen, sorprendente intérprete del clarinete.

05 Martha (aka Mazie) -Woody Allen and his New Orleands Jazz Band by El Marqués de la Narvarte

Tie Me To Your Apron Strings Again - Woody Allen and his New Orleands Jazz Band by El Marqués de la Narvarte

Me resulta increíble ver cómo este vejete se retuerce en torno a su instrumento y mueve las piernas llevando el ritmo. En toda la gira lo acompaña Soon-Yi Previn, su joven esposa; esto último no sólo es inverosímil, sino un tanto asqueroso. Mi duda es si Emmet Ray es un trasunto de Allen, con los excesos y tonterías propios del artista farol. ¿Soon-Yi es para Woody, lo que Hattie para Emmet? Yo espero que sí y deseo sinceramente que no exista ninguna Blanche, queridos funkardos, que nos desvíe y pierda. Que no nos traicione la vanidad y seamos… ¿cómo decirlo sin que suene cursi?... ¿perceptivos?

Psss, digo, nomás loqués.


After you've gone -Dinah Washington by El Marqués de la Narvarte

4.30.2010

Coser y cantar

Hay personas que han estado en este mundo, que han vivido poco, otras más, y hay otras que han vivido mucho, a algunas nadie las menciona, no se recuerda nada de ellas, pero hay otras, que, para fortuna de ellas y de quienes las recordamos, perviven. Se evoca con la memoria, se atrae a la cabeza las cosas remotas, con el habla o con la letra cobran vida y valor las cosas, la gente; uno hace que todo sea digno de decirse en voz alta y que estemos dispuestos a contarlo casi todo, a veces, como si nos fuera necesario que a quienes evocamos nos escucharan, que estuvieran junto a nosotros en ese momento, para ser partícipes –o igual cómplices- de la narración.

A mi me lo parecía así. Sara era blanca, cabello claro, corto, rizado, ojos café, tirándole a miel, pulcra, delgada, mas no flaca, aunque su falda escolar color rosa dejaba asomar unos carricillos con calcetas antes de la rodilla, era cercana, vivaz, sonreía contagiosamente -me contagiaba siempre- de una manera que era capaz de llenarte el alma. Cuando se tienen cerca de doce abriles y te da la impresión de que esto apenas comienza, todo pinta bien, y cómo no va a ser así, junto a una grata compañía el asunto se resume a “coser y cantar”.

Los vi a dueto en el unplugged de Tony Bennett, interpretando esta joya:
Moonglow






Juntos, en la secu 98, en nuestro primer y único grado, éramos dinamita. Desde que pasaba ella temprano a la esquina de la cuadra, cuando volvíamos jugueteando por el parque de la 55 y la 47, y se despedía en el mismo cruce matutino, hasta por la tarde-noche en que, terminando la tarea en su casa, ensayábamos flauta, íbamos a babosear a la ventana de una casa en la avenida 4, donde un cuarto estaba repleto con los juguetes de moda: “Avalancha”, “Lagrimitas” y “La máquina de raspados” de la marca Lili-Ledy, trenes Scalextric, bicis, juguetes “Mi Alegría”, y demás sueños; luego, nos hartábamos de golosinas (de las que ella vendía), reíamos a destajo de todas las cosas que suelen hacen reír a destajo a los grandes amigos. Al paso de unos cuantos meses, yo me despedía cada vez, cada tarde-noche, con una leve opresión en el pecho, una sensación extraña, de presagio, de pena.

Después, los escuché uno a uno
k.d. lang
Busy being blues





Shadowland






Tony Bennett (para mi, por encima de Sinatra)
I wanna be around





I left my heart






No pasó mucho tiempo para hacer cierta la sensación, terminando el primer curso en la secu, no apenas iniciaba el segundo, quienes dirigían los destinos en casa, me dieron la (in)grata: “nos cambiamos”; sin mucho preámbulo, de Santa Cruz Meyehualco a Iztacalco, en pleno apogeo de amistad, de ilusiones, de ajustes en lo que pintaba para caos. Fue uno de esos “golpes de conejo” que te noquean, de los que luego de un buen rato intentas levantarte a la cuenta de “ya valió madres”, se te hacen de goma las piernas, tambaleas, se te nubla el paisaje, el corazón.



De repente, instalado en “La 113”, turno vespertino, despertar con el chamuco antes de lo acordado: campales contra los del Bacho Tres, tiros a diestra y (mucha) siniestra, irse de pinta, cajetillas de Baronet, Sauza Hornitos, chavas, R&R, desmadre …bienvenido welcome; ¿qué estarás haciendo?, ¿con quién juegas?, ¿me extrañas?, yo sí, y mucho. Al cabo del tiempo, lo a veces espeso y deforme del pasado –de cierta forma- acaba sustituyendo al mundo y a quienes lo habitamos, ¿tú crees en eso Sara?; no te volví a ver.



Tony, más que cantante, refinado intérprete de jazz, rancio baladista, sin aspavientos, sonriente, contagioso –capaz de contagiar a k.d.-; por su parte Kathryn Dawn Lang, k.d. lang, multipremiada mujer canadiense, poseedora de una excepcional voz, decidió a bien colaborar con Tony. Ambos, bien cohesionados, han llegado a estos niveles:


Para deleite
Exactly like you






Hoy, cuando los escucho uno a uno, a Tony Bennett o kd lang, pero más como grandes cuates a la vez, cantando juntos, Tony y kd, o kd lang y Tony Bennett, anyway , al mismo tiempo, Sara pasa nuevamente su brazo sobre mi hombro, aprieta con sus largos y blancos dedos una de mis mejillas, me sonríe contagiosamente -lo cual me sigue contagiando-, me llena el alma aún cuando me dice: “¿o no “Coli-Colibrí”?, y volvemos a juguetear, a hartarnos de cosas dulces, a los doce abriles, a sonreír a destajo, a tener la impresión de que esto apenas inicia, es “coser y cantar”, bueno …a mi me lo sigue pareciendo así.



Contagiados
Dream a Little dream of me





Black coffe













Grandes amigos (2 discos)
Uno a uno



Juntos

4.13.2010

El lado suavecito

Qué buena falta hace relajarse. Dejar de dar cabezazos como los que tan bien describe el Residente “con la cara pa’l frente y después cabizbajo”; detener por unos días el contoneo de las caderas; parar de brincar y andar pisoteando sonoramente el azulejo de la sala.

Un poco de tranquilidad nunca está de más.

Cero tamborazos y trompetas estridentes para mí, al menos por ahora. Estoy harto de llevar la responsabilidad de ser el amo del ritmo. ¡Harto!

Qué de malo tiene escuchar algo relajado que permita, además, trabajar o leer sin que distraiga la voz, y la letra de una canción, siempre entrometida y a veces más convincente que la realidad inmediata. (ay, güeeey)

Nada, señores. Hoy no quiero ponerlos a bailar. Pueden mover su cabecita, sí. Tienen permiso de palmotear sobre el escritorio y, por qué no, hacer un tímido beat box.

No crean que hoy haré las veces de impulsor de la cultura prehispánica, nada más lejos de la verdad. Aunque tal vez el cambio ha sido brusco así que daré una breve explicación. Durante una semana sólo escuché esto durante varias horas del día mientras descendían una y otra vez los voladores de Papantla en el corazón del parque temático Takilhsukut, en Cumbre Tajín 2010.

Entenderán, estimados míos, mi desesperación para el segundo día y no puedo transmitir con palabras lo castroso que era ya para el quinto (hablo de días, claro está).

¿Que qué chingados hacía un marqués en tan rústico sitio? Ejercer la profesión de cronista para los organizadores de dicho festival. ¿Sí estuvo chido? Sí. ¿Sí estuvo muy cansado? Sí. ¿Sí me estoy contestando solo? Sí. ¿Sí es porque así hablan allá en Tajín? Sí.

A eso de las 12 de la noche (si es que no nos tocaba cubrir un puto concierto) regresábamos, hechos (yo y el Pelos) mierda al hotel. Y de camino ponía invariablemente la selección que les presento a continuación.


El primero en aparecer era el recién descubierto por mí, el japo Nujabes. Creo que lo escuché una o dos semanas después de que muriera en Tokyo en un accidente automovilístico. Sniff.

Nostalgia, ritmo y unos beats bien aceitados otorgaba a raudales el buen Jun Seba (Nujabes, ¿topan el anagrama?)

¡Ah! Y estará muy muerto y merecerá mucho respeto pero colaboró con casi puro pobre diablo y hay que quedarse, sin dudar, con su veta acústica.

Kumomi

Kumomi by El Marqués de la Narvarte

Counting stars

Counting Stars by El Marqués de la Narvarte

Summer gypsy

Summer Gypsy by El Marqués de la Narvarte

Nah mames. El camión daba un chingo de vueltas en la carretera más eriza de todo el estado de Veracruz, pero de Tajín a Poza Rica yo andaba a toda madre saboreándome la chela que compraría para dormir a pierna suelta. El Jun me acompañaba un rato con sus ritmos suavecitos.

Luego también escuchaba a los Avalanches. ¡Sí, güey! No han sacado ni madres después del Since I left you. Silencio total desde el 2002. Hay quien dice que están preparando un asombroso material… ¡yo digo que son putos! Y que no pueden con el paquete de superar ese álbum. Lo cierto es que no pueden ni ellos, ni alguien más.

He aquí algo de lo menos conocido de estos culeros envidiosos:

Everyday

Everyday by El Marqués de la Narvarte

Slow walking

Slow Walking by El Marqués de la Narvarte


Finalmente, tal como el festival, las agotadoras caminatas, el mal clima, las nativas y cualquier cosa de este mundo, la selección y el viaje terminó. 9 lazy 9 es el encargado de cerrar la sesión Dalay.

9 lazy 9 grabó con el mítico sello Ninja Tune, creado por Coldcut y seguido por cabrones como Herbalizer, DJ Food o Kruder & Dorfmeister. El nueve holgazán nueve es el sonido de la modorra rítmica, que apendeja y deja una sonrisita como de pacheco.

Black Jesus

Black Jesus by El Marqués de la Narvarte

Electric Lazyland

Electric Lazyland by El Marqués de la Narvarte

The flying nun

The Flying Nun by El Marqués de la Narvarte

Están cabrones estos italianos (sí Ragazziano, tus paisanos). Keir Fraserello y James Braddell tienen, hay que decirlo, varios tracks de súper güeva y que se quedan en la categoría de lo “experimental” sin que uno pueda decir: “Tsssagüevo, qué locochón”.

El viaje tuvo sus consecuencias y de vuelta en la ciudad de México, cuando camino, me da por pensar en la flauitita esa de los voladores e inmediatamente recurro a la música, ésta y otra, para aminorar el recuerdo que me taladraba la inteligencia.

Y sí, eso de caminar es nuevo. Ora si no me canso no duermo, tons ahí tienen al Marqués camina que te caminaré por todos sus reales con el único propósito de echar una cotorrita.

Pásele y dese su dosis de suavesismo

3.17.2010

¿Es o no es? (Pura calidá)



Bad man song’s




- Ragazziano: …Eso no es rock
- PachaRocker: No, ¿entonces qué jijos es?
- R: Jazz, eso es, jazz al más puro estilo Tears For Fears
- P: De remate, estás de remate, escucha …


Advice for a Young at heart




- R: Bueno, se parece, pero no del todo
- P: ¡Me lleva la chinita!
- R: Por mí que te traiga (si quieres)
- P: ¡Terco pero necio!
- R: …el burro hablando de orejas, a ver ¿cómo llamas a esto?

Mr. Pesimist




- P: Mmm, eso es lo que llamo buen rock
- R: …y mi agüe Cindy Crawford, ¿no?
- P: Ya’stuvo, donde sigas, te doy tu Maruchan
- R: Naa, lo que pasa es que no reconoces, te montas en tu macho y de ai’ ni quien te baje
- P: Ok, ok, que diga el chinguetas de qué hablamos con esto …


Woman in chains




- R: Ah, así ya cambia la cosa mariposa
- P: Te digo, pura calidá
- R: Si algo tiene TFF es justamente eso
- P: Por ahí hubiéramos empezado, pero luego luego te tiras a la yugular
- R: Y tú, dónde te quedas menso
- P: ¿Sabes?, eso de la taxonomía musical me da güeva, ya lo he dicho

Sowing the sedes of love




- R: A mí también, después de todo, quién soy yo para decir que si Rock, que si Jazz, que si New Wave…
- P: …que si Indie, que Synth, Pop, Progresivo, que su madre…
- R: ¡Vaya!, en algo tendríamos que estar de acuerdo
- P: Sí, pero oye, es que estás cabrón: Jestofunk, Cachao, Los Buena Vista, Llorca, eres más campechano que el bacacha con coca y limón
- R: Jaja, oi’ no’mas, y tus jaladas pinchurrientas ónde las dejas: Cranes, Black Oak Arkansas, Blues, ¡quéseso!
- P: Ai’ vas de nuevo
- R: Tú, wee, deberías aprender al Marqués y al Miltón, célebres Funkardos, chidos sus post, machines de la definición y el buen gusto
- P: Eso que ni qué, pero me extraña de usté, teniendo esa escuela, y no cactarla
- R: Mira mira tú, ni juntándote con los ilustres …
- Una Voz: ¡Basta!, ya me tienen hasta el huevo con su mamerta discusión
- R y P: ¿Dios?
- La Voz: Naa manchen, un par de agnósticos a ultranza, y me salen con eso, no se la jalen, soy su padre, maricas
- P: ¿Nuestro padre es marica?, ¡qué buen pex!
- Voz: El que les dio vida, hijosesu; que muy italiano, que muy rockanrolero, pamplinas, los hice tal cual, ustedes y su dizque predilección, “ay, yo lo soft, el dance, lo cuicuri …”, “ay no, yo soy más denso, oscuro, puro R&R …”
- P a R: Chale con este wey, ¿de qué circo lo sacaste?
- R: Tú, ya ves por juntarte con el Panther y demás pachecotes …
- Voz: No finjan, déjense de succiones y póngale fin a sus inútiles polémicas, TFF es la neta. Tú, Ragazziano, memoria deberías tener para recordar ese cassette, Songs from big chair, que llegó a tus manitas en empaque original, el mismo que te negabas a abrir, con tal de “…no quitarle el encanto que tienen las cosas más preciadas en emplaye nuevo”, decías, y luego los CDs “Sowing the seeds”, “Elemental”, etc
- R: Mmm
- Voz: Y tú, Pacha …eso que dices que eres, ¿cómo explicas el origen de ese cartoncillo con logo de Ticketmaster y anuncio de TFF en el Auditorio Nacional?, ¿acaso crees que tu excuate el Vic era la Hermana Teresa de la 201?
- P: Aah, no manches, ¿te cai?
- Voz: Ay, hijos de su …bedientes, sino fuera porque los hice “a mi imagen y semejanza …”
- R: Momento, esto huele a compló, este cuate es Pastor
- P: Simón, dinos modo, tiempo y circunstancia de cómo sucedieron los hechos
- Voz: Ya salieron los Pejes y abogángsters que llevan dentro. Total, allá ustedes, pero que no me vengan después eh, si vuelvo a saber de otra deliberación Ragapachequiana, u como se diga, les borro su memoria y preferencia musical a cada uno, cual CD o USB, y os juro que jamás sabrán distinguir entre Los Temerarios y Tool, Paty Smith y Amandititita, entre Blues y Valses Poblanos …
- R: Eeeste …
- P: Por mí que le llegue de una vez
- R a P: ¿Y qué tal y sí?
- P: Me vale
- Voz: Conste, ¡Hasta la vista babies!
- P: (Haciendo una seña obscena al infinito) ¡toma!, ¿en qué nos quedamos?, ah sí, va este rolonón de TFF


Everybody wants turu ru …




- R y P: ¡Ay nanita, mamaaá!


2.23.2010

Yo me quedo (The RH Factor)




Poetry by El Marqués de la Narvarte


Bien lo dice Q-Tip al comenzar en esta rola: “Can you picture how a melody can stir into existance?” Pues bien, cómo asociar lo que uno siente con lo que nos gusta escuchar. Ufff, veamos:


Una serie de eventos me tuvieron casi un mes en silencio, estimados amigos. No digo que éstos sean interesantes. Ya lo dijo Cioran: “Todo acto es una perfección del sufrimiento”. Lo que se busca al actuar ante un problema que nos tiene todos güeyes es, antes de buscar solucionarlo, moldear la congoja, poetizarla o agregarle suspenso y convertirla en trama. Uno no puede sufrir por cualquier mamada, tiene que ser por algo cabrón.



Lo que quiero decir es que la mía fue una batalla “verdadera” y “enraizada” en causas “válidas” e incluso “verosímiles”. Pero no hay tos, como dice la Eryka Badu:


Sometimes I get real mad, but I understand

I dont beat myself up too much about it



Crazy Race feat. Renee Neufville by El Marqués de la Narvarte


Fui traicionado y luego serenado por dos diferentes personas desde diciembre a la fecha. Así como dice la rola, una carrera loca, aunque con menos ritmo, claro está:


La traición fue a cargo de una basilisco que enarbola como nadie la bandera blanca del pendejo que nunca actúa con mala fe. Este ser horrendo —mitad pollo y mitad culebra que se caracteriza por beber la sangre pesada y al cual sólo se puede matar quemándolo o con certero chanclazo en uno de sus horribles ojos— decidió hacer leña del árbol caído en plena posada con la excusa de estar muy pedo. Como si un basilisco sobrio no fuera suficientemente temible. Fue pues, el fin de una amistad, tal vez de dos amistades, pues el basilisco sacó veneno no sólo hacia mí.



Y fui serenado ingenua e involuntariamente, en un reencuentro inesperado con un viejo amor. Más allá de los resultados con ella —que se sabrán a su debido tiempo— me di cuenta de que sigo siendo aquel güey que pensé haber perdido hace tiempo.


Acá cambia la cosa y podemos meter más ritmo, pensar en hacer las cosas por pura diversión, para bailar como los funkardos lo hacen desde tiempos sin registro:


For fun by El Marqués de la Narvarte


O la misma base, casi el mismo sentimiento, pero llevado al extremo del hip y del hop, una rola que he bailado muchas veces con mis compas:


Common Free Style by El Marqués de la Narvarte


Tanto tiempo sufriendo hasta encontrar que era por pendejadas, por voluntad propia, incluso. No digo que no sufra, no la chinguen, para nada. Tampoco que me encuentre en la fase mística del jodido que trasciende su propio padecer, tal como el buen César Vallejo hizo, repito, no la chinguen. Sobre todo, nada de esto es sobre el amor.


Siempre, por más que uno diga que no, te tienes a ti mismo, aunque ese tú esté construido nomás por contados momentos. Sin invocarlos regresan y no se gastan si no los choteas.


Universe by El Marqués de la Narvarte


Tooooodo este choro mareador introduce a una de mis bandas preferidas The RH Factor, liderada por Roy Hargrove. De las pocas agrupaciones con una selección tan amplia de canciones entre mis favoritas para alivianarme. Si vemos a la música como evocador de estados de ánimo yo sólo puedo dar ésta como espejo lo que siento después de tanta chingadera. Una exquisita fusión de lo más fino de la trompeta jazzera y las hipnóticas bases del hip hop, de las deliciosas voces femeninas a lo Ella con los torrentes encabalgados del MC. En una palabra lo tiene todo y es triste que no exista más material.


I'll stay by El Marqués de la Narvarte


Así pues, la perfección del sufrimiento no es el que evoluciona y duele más. Todo lo contrario, es el que ya casi no duele. Todo acto debe ir encaminado a ello. Como dice Roy: “Yo me quedo”.