7.29.2010

A un mes de la eliminación


No mames, ¿un mes? ¿te cae? Pus sí, mis funkarditos. Nos quedamos en el cuarto partido hace 30 días. Luego se acabó el mundial, las selecciones alternativas (“No, pus ora yo le voy a Uruguay”). Terminó lo que, en palabras del Ragazziano, fue “el mundial del menos malo”. Difiero absolutamente. El mundial ofrece lucha de a de veras (Ghana, Estados Unidos, Uruguay), entraña (Eslovaquia), coraje (Alemania); el mundial se suda, se vive. Quien quiera ver juego bonito, contrate Sky y vea la liga Española o, mejor, la Premier League. Pero no entraré en provocaciones, mi doctor me lo ha prohibido. Sólo cito a Caparrós, después de asegurar que disfruté ver jugar a mi selección mexicana (manoseada, truqueada, infiltrada y necia) y que vi el mejor juego de mi México contra el subcampeón del mundo (en huelga, güevón y lo que ustedes quieran) en una tele con fantasma y, hace justo un mes, la absurda eliminación, en el marquesado, en HD. Así es el mundial, la mejor celebración del mundo moderno, pagada por los ricos y directa al pueblo. (¿Opio? ¡No mamen!) Ah, sí; la cita de Caparrós:

El Mundial es una amante, una locura de verano, una de esas historias que te hacen pensar que si la vida fuera así sería maravillosa y que ojalá no sea. Consigue que la salvajería feliz no dure noventa minutos sino treinta días; no es poco, y es casi demasiado. Uno de los grandes méritos del Mundial es que, a diferencia de casi todo lo demás, acaba cuando debe.

Ahora sí, disfruten (si es el caso) de otra ficción del Marqués musicalizada con puro mexicanote, ¡chingá!

El día que México pasó a cuartos de final

TJ Tango - Nortec Panoptica Orchestra


La mesa estaba servida: un apetitoso chicharrón en salsa roja, tortillas de maíz verde y frijoles charros. La señora de la casa animó a sus dos hijos para disfrutar un desayuno fuerte que les permitiera tomar un par de cervezas sin que se emborracharan. El partido se anunció para las nueve de la mañana.

Pásame más tortillitas, jefa. ¡Nombre! este chicharrón está chingón. ¿Edá, tú?

Agüevo, mano. Y bien picosito.

Ira están echándose el himno. ¿No te vas a parar?

¡Ja! Nel, mano.

¡Jefa! Írelo, no quiere cantar el himno.

Pus no te veo a ti cantándolo, mijo.

Chiaaa.

No, pus la neta, carnal, ya se me enchinó el cuero… ¡Yrretiemblensuscentros… tieeerraaa… sonoro rugiiircanón!

¡Eso, chingá!

“Yeh comienzeh el partideh”.

Juego digno de la selección mexicana. Dominio monótono, varios sustos y pocas oportunidades de gol frente el rival eterno: Argentina.

Mama Loves Nortec - Bostich + Fussible

Alfonso Pérez tomó el balón y, con más ímpetu que talento, se libró de dos rivales.

¡Órale, papacito!— grita la señora, mientras sus hijos dejan la cerveza sobre la mesa.

El pase (balonazo lanzado con los ojos cerrados) cayó, después de varios rebotes, pleno en el pecho de Miguel Hernández que remató con la marca encima.

No mames, no mames, no mames— murmuraban al unísono los hijos.

El balón depositose en la portería y botó dos veces antes de que el portero cayera sobre el césped.

“¡Goooeeeeeeeeeehl de Méeeexiqueeeeh!”

No hubo tiempo para más. Sin la prórroga merecida, Argentina sucumbió ante los ratones verdes.

Vámonos al ángel, ma.

Pero, ¿qué no tienen que ir a trabajar?

Naaaah. ¡Ganó México!

Bueno, deja le apago a la olla express.

Ya lo había anticipado uno de los más respetados escritores cuando en la eliminatoria mundialista varios aficionados mexicanos se dirigieron furibundos al hotel de los gringos y “hubo intentos de abuso sexual en contra de turistas y paseantes diversos” (“El fin del relajo” http://www.letraslibres.com/blog/blogs/index.php?m=200908).

Nadie hizo caso al aviso y tal vez el catalizador fue inocente: "Este triunfeh es pareh aquellehs que viven en la pobrezeh, pareh quienes viven en este grehn paíehs de pobres". Gimoteó el cronista justo cuando la transmisión se desviaba a los estudios para su oportuno análisis en donde pudo verse, desde 28 diferentes ángulos, cómo Miguel Hernández horadaba la meta de Mateo Heriberto el mono Marinetti.

Bailen el Puto (2008 Mex-More Refix) – Toy Selectah

Todo el país —entre ellos “paseantes diversos”— salió a las calles para hacer sonar el claxon con el famoso tu tu tututú. Una horda innúmera de camisetas verdes se encaminó al Ángel de la Independencia capitalino y a los distintos sitios de la república que tiene el pueblo para celebrar empates y triunfos y una que otra derrota, contra equipos generalmente malos, muy malos y pésimos.

— Y en dóoonde están en dóoonde estáaaan, los argentinos que nos iban a ganar. y endóoondeeee…

Esto fue diferente, hubo más incredulidad que júbilo entre quienes brincaban sobre los carros y entonaban el “Cielito lindo”. Los primeros en transformar el ambiente fueron los líderes de las diferentes barras bravas “mexicanas”.

Che, ¡esto es grosso!

Y sí, sacate de la chistera uno de esos cánticos a la Racing.

— No me toqués las pelotas, estos giles necesitán algo burdo, ¿entendés?

Ahí tenés toda la razón, loco.

Entre ellos (es decir 3 o 4 personas) idearon el cántico que adoptaron los demás, acostumbrados al “este puño, sí se ve”, al “Zapata vive, la lucha sigue y sigue”.

"Olelé, olalá. México, sí se puede, no sólo en el mundiá”.

La versión refinada provino de la mítica porra Tito Tepito: “Paíiis de pobres, pero un chingo de goles”.

Sexy Boy (Raverton Remix) – Toy Selectah

En el balcón del Palacio Nacional fue requerido el presidente de México:

Señor, tiene que salir a calmar a la gente. Están enloqueciendo, hay reportes de atracos a centros comerciales y… ¡ataques a paseantes diversos!

Ah, qué jijos de la chingada. Yo le dije al técnico que sacara un empate y que en pénaltis no podíamos ganar. Ya sabía, ya sabía. Bueno vamos.

En un acto improvisado el presidente comenzó a hablar del buen ejemplo que nos daba el combinado azteca y cómo debíamos entender ese gran acontecimiento como una oportunidad…

¡No mames, cabrón! Hay que chupar.

¡Cállate, puto!

Llovieron botellas sobre el mirador ejecutivo y aunque ninguna impactó a nadie importante (casi todas cayeron sobre los aficionados más cercanos al edificio) el presidente tuvo que escapar por la salida secreta en donde ya estaban atrincherados varios aficionados armados con caguamas y palos.

Polaris (Sesión en vivo) - Bostich


No se sabe si la seguridad fue insuficiente o se afilió a la causa verde. Lo cierto es que en poco tiempo el ejecutivo federal estaba amordazado y con una playera de México tapándole la cara.

Qué, ¿no vas al Ángel, güey?

Nel, ¡la verga! Voy al Zócalo, dicen que agarraron al “preciso”.

No mames.

Me cae, caún.

No, pus vamos.

La explanada del Zócalo sirvió para la ceremonia. El personaje encapuchado luchaba contra los mecates que mantenían inmóviles sus extremidades. Podía verse que se trataba de alguien muy importante a juzgar por el corte de su traje pero la muchedumbre se negaba a creer los rumores: “¿Neta era el presidente?”. Alguien, que podría ser el subcomandante, presidió los actos haciendo la seña de “pito” a varias cámaras; otro, con una máscara del presidente legítimo apareció con la playera del 9, Miguel Hernández, y despojó de la capucha al presidente de la República ante el alarido de cientos de miles:

¡Goooooool!

Los movimientos del enmascarado hacían suponer que se desternillaba, pareciéndole muy buena la puntada de la fanaticada, así que tapó de nuevo el rostro del presidente y se colocó el dedo índice en el medio de los labios justo antes de volver a revelar la personalidad del sentenciado:

¡Gooooooool!— gritaron de nuevo.

“Ah, qué bárbaros” pudo leerse en los gestos del presidente-legítimo-botarga.

El mundo entero fue testigo de la humillación pública a través de la televisión. Hicieron un concurso que consistía en golpear al presidente con un balón de futbol, alentados por el unánime “sí-se-puede”. Después de eso, el público subió a la plataforma acabando con todo cuanto había, no existían aliados en el estrado y todos los personajes fueron consumidos en cuestión de minutos, según pudo verse antes de que se cortara la señal.

Olvidela Compa (Sesión en vivo) – Nortec Collective


Selección pambolera

7.13.2010

Sentido del Humor

Unwind - DJ Numark by El Marqués de la Narvarte

Hace una semana llegó El Universal al marquesado y leí —como todos los lunes mientras me llevan el foie gras al huerto— la columna de Guillermo Fadanelli (Fadaaah, para el Milton o Güili, para el Feligrés) en donde decía: “«El estilo no es otra cosa sino una actitud espiritual frente al mundo», ha dicho Gombrowicz”. Se refería, por supuesto (!), a Witold Gombrowicz, el afamado (!!) novelista y dramaturgo polaco (1904-1969).

Al Fadaaah le resultaba extraordinaria la definición tan sucinta de estilo y decía que, efectivamente, "el estilo, como la economía, no es cálculo y teoremas, sino sentido del humor. Sentido del humor quiere decir pasión que toma dirección, pasión orientada hacia el este".

¿Sigue alguien leyéndome?

Ok, ok. Seguiré de cualquier forma.

Me quedé pensando en mi huerto, tratando de conectar eso del sentido del humor con nuestro tema funkardo: la música. Y pensé que casi todos los textos de este atajo de freaks (Ragazziano, Milton Malone y el Marqués de la Narvarte) son muestras de hacia qué dirección van nuestras pasiones. Somos, ya es tiempo de decirlo, practicantes de la cabulinha, que el DRAE define como: "Sust. f. Actividad propia de almas inquietas que se burlan agresiva y sistemáticamente, pero sin dolo, del prójimo. Ej. No te enojes, es pura cabulinha". Tratamos de reírnos de nosotros mismos, riéndonos de los demás.

¿Y la música? Se preguntarán, amigos


Drunk Trumpet - Kid koala by El Marqués de la Narvarte

Es parte de lo mismo, diría. Mi vehículo para salir de lo monótono de la existencia reside —dejo de hablar por los demás— en la literatura, la música y las series de televisión. No necesariamente en ese orden. Indefectiblemente pienso en las tres cuando me concentro en una de ellas. Así, cuando leo o escribo (!!!) un cuento, pienso en el soundtrack; cuando escucho música, pienso en su adaptación cinematográfica, etcétera.

Vaya pues una anécdota musicalizada, con mayor o menor fortuna, que da cuenta de este sentido del humor:

Sí te la das


Tengo sueño; es más: tengo un chingo de sueño. Ya se subió el gato. ¡Pinches gatos me dan miedo! Este sillón es demasiado pequeño para tres güeyes bien pedos, apestosos a cigarro, uno de ellos con claras muestras de congestión alcohólica. Ése, el más pedo, ése es el blanco ideal.


Tanque dentro: [Dueño de los anteriores pensamientos, da una larga chupada a un cigarrillo de mariguana y con el humo en sus pulmones comienza a decir] No mames, hay que (cof) hay que acá (cof) abrir a este cabrón de aquí. Está rechiquita esta madre, así, (cof) por lo menos, (cof cof) pus cabemos más chido.


Al terminar de hablar sopla con mediana fuerza pero nada da muestras de escapar de su cuerpo.


Pachequito primerizo: [Más que incómodo, está dormido, piensa que todo lo que estaba escuchando era muy original y sensato y después de dar un par de sacudidas a su cabeza parece asimilar bien el mensaje] A ver, pero cómo, carnal.


Tanque dentro: [Obviemos, en lo sucesivo, el proceso de llenar los pulmones de que hace gala este personaje, así como su exhalación cuando termina su intervención] No sé cabrón, (cof) pero en corto, que ya se está muriendo. ¡Oye, Edgar! (cof cof cof) ¡Güey!, qué pedo, qué haces aquí. Tú eres de otro lado, cómo que te vas a dormir, qué pató (cof). Yo que tú, no ma (cof); estás chavo, me cae.


Love Makes The World Go 'Round - Bruce Willis by El Marqués de la Narvarte


Edgar: [Babeando profusamente al tiempo que resopla intenta enfocar a quien le llama] Qué pedo… mmm… qué. Pus ya a dormir, mano.


Pachequito primerizo: Pus sí, no mames. Ya estuvo. Son las 5 de la mañana.


Tanque dentro: [Después de recetar un certero sape a Pachequito primerizo] Pero si la Leonora está bien puesta, no mames, te echó unos ojitos… Pinche Edgar (cof cof cof cof), ay cabrón, está bien castigadooooora (cof cof). Pus sí está clarísimo, güey. Esto es en corto (cof). Yo porque no me dio viada. Pero tú, (cof), no ma. Che galán (cof cof cof cof).


Pachequito primerizo: [Sobándose frenéticamente] Sí, cabrón, che Edgar, no mames, pareces nuevo. Ya es hora de que acá: madures. No siempre vas a estar comiéndote los verdes.


Edgar: [Con un espontáneo fulgor en los ojos] Chiaaaale. ¿Tekai?, nah. Niscierto. ¿Tekai? Nah. ¿Sí? ¿Neta? No, pus ya valió madres de todos modos (hip). Ya se metió a su cuarto (hip). Y yo ya estoy muy pedo (hip). [Jala aire con fuerza desmedida, haciendo que este gesto parezca que se ahoga, que suspira, que entristece y que está agitado, todo al mismo tiempo] No, pero pus sí, ¿verdad? (hip) Ora que me acuerdo, me dijo que estaba chida mi playera, que dónde la había comprado...


Wonder - Marc 4 by El Marqués de la Narvarte


Pachequito primerizo: Claro, pus no mames, está clarísimo. Qué esperas, mira, dejó entreabierta la puerta. ¡Es la señal!


Tanque dentro: [Apostando todo, decidido, fuma profundamente y dice] Sí cabrón, es más antes de meterse (cof) se te quedó viendo y tú ya estabas con el hipo y medio queriendo guacarear. Tons se metió toda triste. (cof) Yo la vi, carnal. Pero, bueno… como veas. Yo digo que vayas. Métete a su cuarto. (cof). Sí, sí, está cabrón, pero no mames. Tienes la oportunidad, no cualquiera. (cof). Sí te la das.


Edgar: [Tratando de incorporarse] Sí, chingue a su madre. Sí, la neta es que creo que hasta me agarró la pierna [Tropieza].


Pachequito primerizo: [Lo sujeta, descubre que tiene todo el costado derecho empapado de una sustancia viscosa y lo suelta violentamente provocando su caída] Chaaale, no, pus vas, pero quítate la chamarra, cabrón. Creo que te meó el gato.


Edgar: [A trompicones llega a la puerta, la abre cayéndose, pero tiene la prudencia de cerrarla silenciosamente] ¿Qué onda? (hip) La neta es que estás bien guapa.


Showtime - Kormac by El Marqués de la Narvarte


Leonora: [Con una voz que nos hace recordar a Brozo] ¡No mames! ¡Qué pedo contigo, güey! ¡Qué haces aquí! [Se levanta tomando de la mano a Edgar que lucha por no derramar unas sentidas lágrimas] A ver, güey. Vente pa'cá.


Tanque dentro y Pachequito primerizo, por esas complicidades que no se piensan, fingen estar dormidos incómodamente.


Leonora: [Acercándose con cautela y quizá hasta con cariño a Tanque dentro] ¿Oye, rey? Por qué están dormidos acá. [En este momento cae en cuenta de que tiene a Edgar de la mano y lo aparta de sí con un ademán de asco] Vengan acá. En este cuarto hay una cama.


Con inefable gozo ambos entran a la habitación y admiran lo bien que le sienta el pantalón corto a su anfitriona. En la preparación de la cama deciden, sin decirlo, que aún falta mucho por platicar.


Edgar: [Mira hacia el piso y ve al gato que, a su vez, parece observarlo con sorna; se inclina musitando] ¡Pinche tan puta! [Trata de golpear al animal y cae súbitamente. Nunca volverá a levantarse].


Hello, Dolly! - Jean Jacques Perrey by El Marqués de la Narvarte

7.01.2010

Louis Armstrong. Louie. Satchmo. Pops.

Ya ha quedado bien documentado en estas páginas el marcado carácter trompeteril de mi ser, por lo que sería ocioso abundar en ello. Por tal motivo, resulta sospechosa –en el mejor de los casos– la ausencia del máximo trompetero de todos los tiempos: don Louis Armstrong. Louie. Satchmo. Pops.

On The Sunny Side Of The Street by bullyboy85

La ausencia, empero, no ha sido total. Recuerdo haberlo mentado cuando me referí a Al Hirt, tuvimos oportunidad de escucharlo intentando cantar en italiano y, por último, interpretando la canción más ardilla del universo; ya mencioné también que ocasionalmente inventaba alguna patraña y que era marihuanero:

One hot evening the musicians had gathered outside during the break. Somebody was smoking marijuana and persuaded Armstrong to try it. […] Armstrong became a regular user. […] He was never more than a moderate drinker, despite those nights on the town with Mayann, and there is no evidence that he ever used hard drugs. But he came to use marijuana on a daily basis, until the end of his life. He did not apologize for it. He told John Hammond, "It makes you feel good, man. It relaxes you, makes you forget all the bad things that happen to a Negro. It makes you feel wanted, and when you're with another tea smoker it makes you feel a special kinship."

(James Lincoln Collier, Louis Armstrong. An American Genius, Oxford University Press, Nueva York, 1983, p. 221.)

Pero una personalidad de la música de la talla de Armstrong amerita una entrada propia. Hela aquí.

Este disco, Louie and the Dukes of Dixieland, ha estado desde tiempos inmemoriales en la discoteca de mi padre. Según cuenta dicho señor, alguna vez que reprodujo el disco, mi hermana —que en ese entonces era una niña— preguntó: “¿Y ese señor por qué canta como borracho?” Je.

Dixie by bullyboy85

I ain't gonna give nobody none of my jelly roll by bullyboy85

Someday you'll be sorry (studio) by bullyboy85

Y es que sí, la verdad ante todo: Louis tiene una voz muy particular, algo así como una mezcla de whisky, demasiados cigarrillos y un triturador de basura. Pero tiene, además, la capacidad de conmover, de transmitir calidez y melancolía, de provocar…

Perdonen ustedes, me estoy poniendo demasiado emotivo y necesito recostarme un momento… Ejem… ¿qué estaba diciendo? Ah, sí, la voz del Satchmo. Qué cosas, ¿verdad?

A partir de que empecé a escuchar música en serio, la discoteca de mi padre comenzó a acusar faltantes, uno de los cuales fue este disco: Satchmo Plays King Oliver. Según yo, estamos ante el mejor Louis, más dueño de su arte, más maduro (comparado con su etapa de los Hot Fives o Hot Sevens, o el fatigado Armstrong de los años sesenta).

Frankie And Johnny by bullyboy85

I Want A Big Butter And Egg Man by bullyboy85

St James Infirmary by bullyboy85

Ya Ragazziano escribió sobre la óptima cohesión musical al referirse a la dupla Bennett-Lang; yo postulo como magno ejemplo de tal acoplamiento a la pareja conformada por Satchmo y Ella Fitzgerald. Doña Ella, dicho sea de paso, no me agrada particularmente como solista, pero pareciera que la presencia de Louis sacara lo mejor de ella. Escuchen a estos dos negrazos en su máximo esplendor.

Oops! by bullyboy85

The Frim Fram Sauce by bullyboy85

Who Walks In When I Walk Out by bullyboy85

Por último, una excelente rareza: Louis y Leon Thomas interpretando “The Creator Has a Master Plan” de Pharoah Sanders.

The Creator Has a Master Plan by bullyboy85

Dije casi al principio que una personalidad como la de Louis merecía una entrada propia; me corrijo: una personalidad como la de Louis merece varias entradas. Que la presente sea solamente la primera. Y es que, parafraseando al gran Pops, su música “makes you feel good, man. It relaxes you, makes you forget all the bad things that happen to a Negro…”

6.14.2010

Por nacer tarde (¡Bolita por favor!)




Para no desentonar con el tema, vaticino que para cuando vea la luz este texto, ya se estará autoeliminado la multicacaraqueada selección azteca de la justa mundialista en tierras sudafricanas, por favor no se culpe a Francia.


Luego de ver coronado en el Azteca al más grande de los grandes: “O Rei”, iniciando la nueva década, instalado en el siete uno, y a varios km luz de distancia, en retrospectiva, me lamento, qué pena, no me tocó estar ahí, pero se sabe que fue lo máximo de este condado, nada más y nada menos: ¡el Woodstock Región 4!; ni modo, esas cosas pasan por nacer tarde.
Algo acidón para el arranqueEl Ritual/Easy woman



Sólo como anécdota, no hablaré en este espacio de la calidad, estilo o ritmo de tal o cual banda/grupo, la idea sonora es: conocerles, escucharlos, o volverles a escuchar. Se vale asombrarse con la variedad, disfrutar, identificar, recordar, viajar.

Dentro del flashback, frente al puesto de periódicos del mercado, con nueve y cacho de febreros a cuestas, alucinando barato con un “Gansito” y una “Chaparrita del Naranjo” entre manos, me veo mirando fotos y leyendo las crónicas: “Avándaro, el degenere”, “Rock y Ruedas, Avándaro”, “Avándaro, rebeldía y drogas”, “300 mil en éxtasis”, e-te-ce.


Para entonces, se leía el “Piedra Rodante, “México Canta”, algo se publicó también en el “Notitas Musicales”, luego, en el “Conecte (Musical)”, “Sonido”, y… no recuerdo más. En la TV setentera, poco espacio, en la radio, ni se diga, la "Academia Zabludovzky" en su esplendor: boicot total al llamado “Rock Mexicano”, el precursor de lo que hoy parece una especie en extinción.


Paradójico, muchos grupos nacionales iniciaron cantando en el idioma oficial: inglés, y aunque no todos los guadalupanos que los escuchaban entendían lo que aquellos cantaban, a final de cuentas el “rollo”, “hermano”, era “estar en la onda”, ser o estar “in”, bueno, así se decía.

México canta(ba)
Dugs Dugs/Estoy en onda


Primer acercamiento, Tere, carnala mayor, recia, carácter a lo “Doña”, y un tanto en concordancia con el movimiento de la época, oyendo Soul sacrifice, Jingo, Evil ways,de Santana, cosas de Blood, Sweat & Tears, Chicago, Peace and Love, Tequila, pero sin portar flores en su pelo, se despide pronto de los toquines, cafés cantantes y de la inocencia, para pasar a los asuntos, trayendo consigo al primer sobrino, justo al inicio de sus quince primaveras, dejando a un lado también el A-go-go, el Hanky Panky, y uno que otro paso bumpin’; amor y paz hermana, amor y… zaz .


En concordancia

Iguana/Nena



Siguiente escuela, César, otro carnal –de 9 en total-, entre Enrique (fresón), Bertha (fresona) y Ale (fresotota), reflejo masculino de Tere, le saldría también lo rocker y desmadroso; él con los Rolling, Zeppelin, Deep Purple, Sabath, Doors, pero metiéndole simultáneamente a los sonidos del Three Souls in my Mind, Dugs Dugs, El Ritual, uff, a lo mero macizo del Rock-mex.


Uff, quién no

Three Souls in my Mind/ADO



Entrando a la segunda mitad setentera, con más bandas de Rock saliendo de la clandestinidad forzosa, emergiendo como todo buen PachaRocker (DR), empiezo a ir a los famosos toquines y hoyos funkies, “El Herradero”, “Balderas”, “La Casa del Pueblo”, entre otros. Nunca entubado (pantalón de mezclilla ajustado), pero bien presto danzando con las morras el pachequísimo “Baile del brinquito”, luego bautizado por Paco Gruexo como “Chili & Pili”, una cosa así como la antesala de los madrazos, un slam subido; palpar en vivo y en directo eso que llamaron “Rock Nacional”, ¡qué pasito tan cortito con tremendo zapatito!, tsss.


Para danzar con las morras
Enigma/Save my soul


Antes que Cruyf, Maradona, Van Basten, más pa’ca, los Ronaldinhos, los Cristiano Ronaldo, los Roony, los Messi, está su majestad Edson Arantes do Nacimento, Pelé (O Rei). Antes del “Rock En Tu Idioma”, “Los Nuevos Valores del Rock Nacional”, y demás etiquetas, hubo un movimiento rockero en México, sin poses, generacional, que incidió de manera trascendente en quienes lo escucharon, en quienes iban a las “tocadas de Rock”, en los que tuvieron la dicha de estar en Avándaro.

Luego de una asaroza y -no olvidar- desmadorsa adolescencia, César está en los USA desde hace unos veintitantos añejos, ya abuelo, divorciado, cristiano, alejado del R&R y la falsa sociedá, pero permitiéndose el placer de la memoria, como en aquella visita extrafronteras que ha ya unos ayeres le hice, oportunidad aquella para rememorar –entre otras anécdotas- cómo tenía yo que hacerme invisible ante sus ojos en cada toquín dominguero-pachequero, en la Casa del Pueblo o Balderas, y cómo había sido también un misterio la desaparición temporal de algunos de sus acetatos más preciados.


Doña Tere, con más de un tostón a cuestas, decidió darle vuelta a la hoja igualmente, para cada vez ver menos Avándaro, el Amor y paz, el Amor y… zas, el Hanky Panky, sólo llevada momentáneamente al pasado por un empecinado carnal PachaRockero, para arrancarle fotos en sepia y una que otra sonrisa setenteras, ocasiones estas para el agradecimiento formativo involuntario. En fin, qué pena, qué lamento por no haber sido parte de aquellos 300 mil, pero qué fortuna la mía con los Rockbrothers, me consuela la dicha de que ellos -y Pelé- sí hayan nacido a tiempo.


Netamente setentero
Malo/Suavecito






Lléguenle a lo mero macizo carnales, Amor y paz

(Este link ya no existe, originalmente contenía un compilado, con rolas de aquel entonces. Si tienes interés por ese material, deja un mensaje).

6.01.2010

Lo dulce y loqués: Woody Allen y su música




There'll Be Some Changes Made - Dick Hyman Group + Howard Alden by El Marqués de la Narvarte

Seguro han escuchado la frase: “psss nomás loqués, güey”. Proferida ésta por un chichifo que ha espetado alguna neta en nuestra cara y cuya dicción es tan exigua que no puede pronunciar: “lo que es”. Bueno, hoy hablaremos de loqués.

Un año antes de que se acabara el pasado siglo, Woody Allen dirigió la que considero su mejor película: Sweet and Lowdown (Dulce y verdadero por justa traducción, pero en español se consigue bajo el estúpido título de El gran amante). En ella, Sean Penn encarna a un ficticio guitarrista llamado Emmet Ray que compite internamente por ser tan bueno como el real (en la película y en la vida) Django Reinhardt. Realmente la cinta trata de cómo Emmet Ray se hace pendejo cuando encuentra uno de esos amores tranquilos —y hasta abnegados— en una adorable mudita de nombre Hattie (interpretada por la hermosa Samantha Morton) y lo tira por ir en pos de alguna morra toda crosti y quezque muy buena, en este caso Uma Thurman, representando a la novelista y biógrafa de Emmet, Blanche.

“I made a mistake”, grita insistentemente Ray mientras destruye su guitarra contra un árbol. Hatie está casada, Blanche se fugó con un guarura y tal parece que —todo jodido y triste para siempre— será capaz de ejecutar tan bien, o mejor, que Reinhardt.

I'll See You In My Dreams by El Marqués de la Narvarte

Por supuesto que no sabía esto que les cuento. Ni que Emmet no existió más que en la imaginación de Woody Allen, ni que existió Django, ni que esa música marcaría una época en mi vida.

¿Jazz? Claro, te manejaba todo lo que viene siendo… Charlie Parker, John Coltrane, Dave Brubeck, George Gershwin, pero casi no salía de ésos y sobre todo, no pasaba de decir que “Summertime” era la cosa más cabrona que nadie hubiera hecho jamás (excepto la de Nina, cuya versión detesto).

Liebestraum No. 3 - Django Reinhardt by El Marqués de la Narvarte

Pero escucho “Liebestraum No. 3” y todo cambia; Charlie, John, Dave y George son destronados. Ahora sé que es una adaptación que Reinhardt hizo de una pieza de Franz Liszt, aunque en su momento sólo arqueaba las cejas reaccionando a los arpegios más llegadores del gitano de mano deforme tal como lo hace Emmet en el filme, mientras escucha esa misma canción.

Llegó a mis manos el soundtrack en cuestión. Nah mames. No puedo dejar de escuchar a Howard Alden prestándole su magnífico sonido a los dedos de Penn, que como dijera el Javi “los mueve como él se imagina que se toca la guitarra”. Qué música más cabrona, qué ganas de bailar sacudiendo las manos por encima de la cabeza, mover los pies y parar las pompas.

Just a Gigolo by El Marqués de la Narvarte

Sobresale, además de varios temas de gran algazara, uno que tiene la virtud conmovedora de la rola del romántico Liszt. Emotivos, pues, como el rostro de Hattie, dueña de una pureza que deja como lisiada gonorréica a Blanche. Y así, inmaculado, habrá algún semblante que cada uno de mis 4 lectores está recordando ahora mismo. Bueno, regresando a la trama de Sweet and Lowdown, ¿qué nos queda después de actuar como botarates y dejar a la morra de nuestra vida? Ahí está la música, que les responderá.

Así es, compañeros. Dejar el amor, perderlo (intencional o porpendejamente) sólo nos ofrece la posibilidad de apreciar este tipo de expresiones. Estamos ante los hermanos de la jodidez. Su obra no es resultado del mero resentimiento de un ego mancillado por el despecho; es médula sentimental que sólo puede apreciar cabalmente otro corazón roto. En fin, eso me dejó Sweet and Lowdown y claro que se lo agradezco.

Night And Day by El Marqués de la Narvarte

La última parte de mi búsqueda sobre todo lo que tuviera que ver con Lo Dulce y loqués fue circunstancial. El Milton arribó a la casa con Wild Man Blues, documental sobre una gira de la banda de jazz de Woody Allen, sorprendente intérprete del clarinete.

05 Martha (aka Mazie) -Woody Allen and his New Orleands Jazz Band by El Marqués de la Narvarte

Tie Me To Your Apron Strings Again - Woody Allen and his New Orleands Jazz Band by El Marqués de la Narvarte

Me resulta increíble ver cómo este vejete se retuerce en torno a su instrumento y mueve las piernas llevando el ritmo. En toda la gira lo acompaña Soon-Yi Previn, su joven esposa; esto último no sólo es inverosímil, sino un tanto asqueroso. Mi duda es si Emmet Ray es un trasunto de Allen, con los excesos y tonterías propios del artista farol. ¿Soon-Yi es para Woody, lo que Hattie para Emmet? Yo espero que sí y deseo sinceramente que no exista ninguna Blanche, queridos funkardos, que nos desvíe y pierda. Que no nos traicione la vanidad y seamos… ¿cómo decirlo sin que suene cursi?... ¿perceptivos?

Psss, digo, nomás loqués.


After you've gone -Dinah Washington by El Marqués de la Narvarte