4.13.2010

El lado suavecito

Qué buena falta hace relajarse. Dejar de dar cabezazos como los que tan bien describe el Residente “con la cara pa’l frente y después cabizbajo”; detener por unos días el contoneo de las caderas; parar de brincar y andar pisoteando sonoramente el azulejo de la sala.

Un poco de tranquilidad nunca está de más.

Cero tamborazos y trompetas estridentes para mí, al menos por ahora. Estoy harto de llevar la responsabilidad de ser el amo del ritmo. ¡Harto!

Qué de malo tiene escuchar algo relajado que permita, además, trabajar o leer sin que distraiga la voz, y la letra de una canción, siempre entrometida y a veces más convincente que la realidad inmediata. (ay, güeeey)

Nada, señores. Hoy no quiero ponerlos a bailar. Pueden mover su cabecita, sí. Tienen permiso de palmotear sobre el escritorio y, por qué no, hacer un tímido beat box.

No crean que hoy haré las veces de impulsor de la cultura prehispánica, nada más lejos de la verdad. Aunque tal vez el cambio ha sido brusco así que daré una breve explicación. Durante una semana sólo escuché esto durante varias horas del día mientras descendían una y otra vez los voladores de Papantla en el corazón del parque temático Takilhsukut, en Cumbre Tajín 2010.

Entenderán, estimados míos, mi desesperación para el segundo día y no puedo transmitir con palabras lo castroso que era ya para el quinto (hablo de días, claro está).

¿Que qué chingados hacía un marqués en tan rústico sitio? Ejercer la profesión de cronista para los organizadores de dicho festival. ¿Sí estuvo chido? Sí. ¿Sí estuvo muy cansado? Sí. ¿Sí me estoy contestando solo? Sí. ¿Sí es porque así hablan allá en Tajín? Sí.

A eso de las 12 de la noche (si es que no nos tocaba cubrir un puto concierto) regresábamos, hechos (yo y el Pelos) mierda al hotel. Y de camino ponía invariablemente la selección que les presento a continuación.


El primero en aparecer era el recién descubierto por mí, el japo Nujabes. Creo que lo escuché una o dos semanas después de que muriera en Tokyo en un accidente automovilístico. Sniff.

Nostalgia, ritmo y unos beats bien aceitados otorgaba a raudales el buen Jun Seba (Nujabes, ¿topan el anagrama?)

¡Ah! Y estará muy muerto y merecerá mucho respeto pero colaboró con casi puro pobre diablo y hay que quedarse, sin dudar, con su veta acústica.

Kumomi

Kumomi by El Marqués de la Narvarte

Counting stars

Counting Stars by El Marqués de la Narvarte

Summer gypsy

Summer Gypsy by El Marqués de la Narvarte

Nah mames. El camión daba un chingo de vueltas en la carretera más eriza de todo el estado de Veracruz, pero de Tajín a Poza Rica yo andaba a toda madre saboreándome la chela que compraría para dormir a pierna suelta. El Jun me acompañaba un rato con sus ritmos suavecitos.

Luego también escuchaba a los Avalanches. ¡Sí, güey! No han sacado ni madres después del Since I left you. Silencio total desde el 2002. Hay quien dice que están preparando un asombroso material… ¡yo digo que son putos! Y que no pueden con el paquete de superar ese álbum. Lo cierto es que no pueden ni ellos, ni alguien más.

He aquí algo de lo menos conocido de estos culeros envidiosos:

Everyday

Everyday by El Marqués de la Narvarte

Slow walking

Slow Walking by El Marqués de la Narvarte


Finalmente, tal como el festival, las agotadoras caminatas, el mal clima, las nativas y cualquier cosa de este mundo, la selección y el viaje terminó. 9 lazy 9 es el encargado de cerrar la sesión Dalay.

9 lazy 9 grabó con el mítico sello Ninja Tune, creado por Coldcut y seguido por cabrones como Herbalizer, DJ Food o Kruder & Dorfmeister. El nueve holgazán nueve es el sonido de la modorra rítmica, que apendeja y deja una sonrisita como de pacheco.

Black Jesus

Black Jesus by El Marqués de la Narvarte

Electric Lazyland

Electric Lazyland by El Marqués de la Narvarte

The flying nun

The Flying Nun by El Marqués de la Narvarte

Están cabrones estos italianos (sí Ragazziano, tus paisanos). Keir Fraserello y James Braddell tienen, hay que decirlo, varios tracks de súper güeva y que se quedan en la categoría de lo “experimental” sin que uno pueda decir: “Tsssagüevo, qué locochón”.

El viaje tuvo sus consecuencias y de vuelta en la ciudad de México, cuando camino, me da por pensar en la flauitita esa de los voladores e inmediatamente recurro a la música, ésta y otra, para aminorar el recuerdo que me taladraba la inteligencia.

Y sí, eso de caminar es nuevo. Ora si no me canso no duermo, tons ahí tienen al Marqués camina que te caminaré por todos sus reales con el único propósito de echar una cotorrita.

Pásele y dese su dosis de suavesismo

3.17.2010

¿Es o no es? (Pura calidá)



Bad man song’s




- Ragazziano: …Eso no es rock
- PachaRocker: No, ¿entonces qué jijos es?
- R: Jazz, eso es, jazz al más puro estilo Tears For Fears
- P: De remate, estás de remate, escucha …


Advice for a Young at heart




- R: Bueno, se parece, pero no del todo
- P: ¡Me lleva la chinita!
- R: Por mí que te traiga (si quieres)
- P: ¡Terco pero necio!
- R: …el burro hablando de orejas, a ver ¿cómo llamas a esto?

Mr. Pesimist




- P: Mmm, eso es lo que llamo buen rock
- R: …y mi agüe Cindy Crawford, ¿no?
- P: Ya’stuvo, donde sigas, te doy tu Maruchan
- R: Naa, lo que pasa es que no reconoces, te montas en tu macho y de ai’ ni quien te baje
- P: Ok, ok, que diga el chinguetas de qué hablamos con esto …


Woman in chains




- R: Ah, así ya cambia la cosa mariposa
- P: Te digo, pura calidá
- R: Si algo tiene TFF es justamente eso
- P: Por ahí hubiéramos empezado, pero luego luego te tiras a la yugular
- R: Y tú, dónde te quedas menso
- P: ¿Sabes?, eso de la taxonomía musical me da güeva, ya lo he dicho

Sowing the sedes of love




- R: A mí también, después de todo, quién soy yo para decir que si Rock, que si Jazz, que si New Wave…
- P: …que si Indie, que Synth, Pop, Progresivo, que su madre…
- R: ¡Vaya!, en algo tendríamos que estar de acuerdo
- P: Sí, pero oye, es que estás cabrón: Jestofunk, Cachao, Los Buena Vista, Llorca, eres más campechano que el bacacha con coca y limón
- R: Jaja, oi’ no’mas, y tus jaladas pinchurrientas ónde las dejas: Cranes, Black Oak Arkansas, Blues, ¡quéseso!
- P: Ai’ vas de nuevo
- R: Tú, wee, deberías aprender al Marqués y al Miltón, célebres Funkardos, chidos sus post, machines de la definición y el buen gusto
- P: Eso que ni qué, pero me extraña de usté, teniendo esa escuela, y no cactarla
- R: Mira mira tú, ni juntándote con los ilustres …
- Una Voz: ¡Basta!, ya me tienen hasta el huevo con su mamerta discusión
- R y P: ¿Dios?
- La Voz: Naa manchen, un par de agnósticos a ultranza, y me salen con eso, no se la jalen, soy su padre, maricas
- P: ¿Nuestro padre es marica?, ¡qué buen pex!
- Voz: El que les dio vida, hijosesu; que muy italiano, que muy rockanrolero, pamplinas, los hice tal cual, ustedes y su dizque predilección, “ay, yo lo soft, el dance, lo cuicuri …”, “ay no, yo soy más denso, oscuro, puro R&R …”
- P a R: Chale con este wey, ¿de qué circo lo sacaste?
- R: Tú, ya ves por juntarte con el Panther y demás pachecotes …
- Voz: No finjan, déjense de succiones y póngale fin a sus inútiles polémicas, TFF es la neta. Tú, Ragazziano, memoria deberías tener para recordar ese cassette, Songs from big chair, que llegó a tus manitas en empaque original, el mismo que te negabas a abrir, con tal de “…no quitarle el encanto que tienen las cosas más preciadas en emplaye nuevo”, decías, y luego los CDs “Sowing the seeds”, “Elemental”, etc
- R: Mmm
- Voz: Y tú, Pacha …eso que dices que eres, ¿cómo explicas el origen de ese cartoncillo con logo de Ticketmaster y anuncio de TFF en el Auditorio Nacional?, ¿acaso crees que tu excuate el Vic era la Hermana Teresa de la 201?
- P: Aah, no manches, ¿te cai?
- Voz: Ay, hijos de su …bedientes, sino fuera porque los hice “a mi imagen y semejanza …”
- R: Momento, esto huele a compló, este cuate es Pastor
- P: Simón, dinos modo, tiempo y circunstancia de cómo sucedieron los hechos
- Voz: Ya salieron los Pejes y abogángsters que llevan dentro. Total, allá ustedes, pero que no me vengan después eh, si vuelvo a saber de otra deliberación Ragapachequiana, u como se diga, les borro su memoria y preferencia musical a cada uno, cual CD o USB, y os juro que jamás sabrán distinguir entre Los Temerarios y Tool, Paty Smith y Amandititita, entre Blues y Valses Poblanos …
- R: Eeeste …
- P: Por mí que le llegue de una vez
- R a P: ¿Y qué tal y sí?
- P: Me vale
- Voz: Conste, ¡Hasta la vista babies!
- P: (Haciendo una seña obscena al infinito) ¡toma!, ¿en qué nos quedamos?, ah sí, va este rolonón de TFF


Everybody wants turu ru …




- R y P: ¡Ay nanita, mamaaá!


2.23.2010

Yo me quedo (The RH Factor)




Poetry by El Marqués de la Narvarte


Bien lo dice Q-Tip al comenzar en esta rola: “Can you picture how a melody can stir into existance?” Pues bien, cómo asociar lo que uno siente con lo que nos gusta escuchar. Ufff, veamos:


Una serie de eventos me tuvieron casi un mes en silencio, estimados amigos. No digo que éstos sean interesantes. Ya lo dijo Cioran: “Todo acto es una perfección del sufrimiento”. Lo que se busca al actuar ante un problema que nos tiene todos güeyes es, antes de buscar solucionarlo, moldear la congoja, poetizarla o agregarle suspenso y convertirla en trama. Uno no puede sufrir por cualquier mamada, tiene que ser por algo cabrón.



Lo que quiero decir es que la mía fue una batalla “verdadera” y “enraizada” en causas “válidas” e incluso “verosímiles”. Pero no hay tos, como dice la Eryka Badu:


Sometimes I get real mad, but I understand

I dont beat myself up too much about it



Crazy Race feat. Renee Neufville by El Marqués de la Narvarte


Fui traicionado y luego serenado por dos diferentes personas desde diciembre a la fecha. Así como dice la rola, una carrera loca, aunque con menos ritmo, claro está:


La traición fue a cargo de una basilisco que enarbola como nadie la bandera blanca del pendejo que nunca actúa con mala fe. Este ser horrendo —mitad pollo y mitad culebra que se caracteriza por beber la sangre pesada y al cual sólo se puede matar quemándolo o con certero chanclazo en uno de sus horribles ojos— decidió hacer leña del árbol caído en plena posada con la excusa de estar muy pedo. Como si un basilisco sobrio no fuera suficientemente temible. Fue pues, el fin de una amistad, tal vez de dos amistades, pues el basilisco sacó veneno no sólo hacia mí.



Y fui serenado ingenua e involuntariamente, en un reencuentro inesperado con un viejo amor. Más allá de los resultados con ella —que se sabrán a su debido tiempo— me di cuenta de que sigo siendo aquel güey que pensé haber perdido hace tiempo.


Acá cambia la cosa y podemos meter más ritmo, pensar en hacer las cosas por pura diversión, para bailar como los funkardos lo hacen desde tiempos sin registro:


For fun by El Marqués de la Narvarte


O la misma base, casi el mismo sentimiento, pero llevado al extremo del hip y del hop, una rola que he bailado muchas veces con mis compas:


Common Free Style by El Marqués de la Narvarte


Tanto tiempo sufriendo hasta encontrar que era por pendejadas, por voluntad propia, incluso. No digo que no sufra, no la chinguen, para nada. Tampoco que me encuentre en la fase mística del jodido que trasciende su propio padecer, tal como el buen César Vallejo hizo, repito, no la chinguen. Sobre todo, nada de esto es sobre el amor.


Siempre, por más que uno diga que no, te tienes a ti mismo, aunque ese tú esté construido nomás por contados momentos. Sin invocarlos regresan y no se gastan si no los choteas.


Universe by El Marqués de la Narvarte


Tooooodo este choro mareador introduce a una de mis bandas preferidas The RH Factor, liderada por Roy Hargrove. De las pocas agrupaciones con una selección tan amplia de canciones entre mis favoritas para alivianarme. Si vemos a la música como evocador de estados de ánimo yo sólo puedo dar ésta como espejo lo que siento después de tanta chingadera. Una exquisita fusión de lo más fino de la trompeta jazzera y las hipnóticas bases del hip hop, de las deliciosas voces femeninas a lo Ella con los torrentes encabalgados del MC. En una palabra lo tiene todo y es triste que no exista más material.


I'll stay by El Marqués de la Narvarte


Así pues, la perfección del sufrimiento no es el que evoluciona y duele más. Todo lo contrario, es el que ya casi no duele. Todo acto debe ir encaminado a ello. Como dice Roy: “Yo me quedo”.

2.07.2010

Mi boleto directo

Vivía taaan tranquilo, plácidamente, al filo del horror, del trauma, en un hilo por la salud de Cabañas, por la controversia constitucional de ese todopoderoso híbrido Calderón-Iglesia-Yunque-TV contra las bodas y adopciones gays, por la cuota tan baja de ejecutados en el país la semana pasada (lo de Cd. Juárez es cosa aparte), por el virulento contraataque del AH1N1, que si la fogosa mamá de Lucero, los múltiples encharcamientos, en fin, por tanta tersura, por tanta cotidianeidad mexica.
Nada es perfecto, lo sabemos, tenía Sir W. J. Milton M. que traer a mi recuerdo la tierra añorada, la madre patria, sí, con su nostálgico post de “Por ser italiano…”. A partir de ese evento, añoranzas, quimeras: los regaños matutinos de mamma (acento milanés) por San Vittore rumbo al colegio, los juegos de la infancia en Plaza del Duomo, huídas a Via Corelli con los ragazzi, el primer amor en San Siro, aaah, cuánta dicha inconcebida, cuántas esperanzas perdidas.
La torpe cigüeña que erró la pista de aterrizaje hace ya algunas primaveras, no fue consciente del penoso efecto que tendría en mí semejante pifia, qué es eso de no percatarse que mi bandera no tiene águila, serpiente y nopal al centro, y que ésta ondea en lo alto en Piazza Navona, ¡y no el Zócalo del D.F.!, vaya con el plumífero.
Ok, ok, al final del camino, qué diferencia puede haber, llegar a este mundo a la “Tierra de las Mil Tranzas”, o ser parido en la cuna de la moda y la ilustración; pecata minuta. “Extraño mi casa Don Benja”; mas no debo ceder a la dolorosa ilusión, a la desdicha de no estar en el terruño, senza la mia vita, senza la prima canzone… el amore.

Jestofunk es mi boleto directo: “La bella bota”, verdadera cuna ragazziana. Cento x cento funk para huesos y alma, vitamina pura, ritmo preciso para mis dolencias. Procurando en lo posible la dosis exacta de “negrura” que amerita el género, los “Jestos” (i miei fratelli), aportan -a la vez que electrofunkean- un toque hard, italohardiano, diría yo, capaz de cimbrar a los más ortodoxos.
Desniéguenlo
Earthquake
Nel nome del suono
Eventualmente, Jestofunk se hace acompañar de vibrantes voces, gente como Jocelyn Brown, Wendy Lewis, CC Rogers, James Thompson, Cinda, Fred Wesley, por citar algunos, colaboraciones calificadas que le imprimen ese feeling.

Vuélvanlo a desnegar
Special love
Be a Warrior
Qué situaciones no me ha tocado vivir, qué penurias no habré pasado por estos lares apartados de la mano del Papa, el idioma por principio, lo traigo tan enraizado que me ha provocado cada cólico que de plano. Cierta ocasión, al intentar mitigar un ataque de hambre de aquellos que suelen darme cada par de horas, en uno de esos restaurantes nice, pedía con ansia a la mesera: “ragazza, presto dammi da bere per favore”, luego de repetirle diez veces mi sedienta premura sin obtener respuesta favorable, desesperado, tuve que recurrir a la neolengua mexitálica: “¡garrazza pronto, di menos dammi uno tipachi!”.
6:00 am, Pavarotti, Botticelli, Da Vinci, Florencia, Miquelangelo Buonarroti, pizzas, buongiorno Principessa!, Donatello, Verdi, La Fontana, Fellini, Mastroianni, AC Milan, Ferrari, Mussolini, Corriere della Sera, De Sica, Napoli, Celentano, La Dolce Vita, La Cicciolina, spaghetti, Jestofunk, Ragazziano… ¡aver a quioras ti paras condinado!
Chertamente Chenchachionale
Colour
Mama Blues


1.21.2010

La ninfa (Electrelane)



03 - The Valleys by El Marqués de la Narvarte

Después de un cuadro agudo de salmonelosis a los 22 años, y una que otra crisis estomacal menor, mi colon estuvo tranquilo por mucho tiempo. Su saludable estabilidad sólo era interrumpida por algunas esporádicas flatulencias. Sin embargo, las mismas fueron domesticadas a tal grado que hasta las personas más cercanas a mí desconocían esos silenciosos pecados. Llegué incluso a calcular distancias, tiempos y trayectorias de tal forma que gases e individuos nunca ocuparan el mismo espacio.

Lamentablemente lo que en mi interior se formaba no podía tener soluciones tan heterodoxas, debía someterme a tratamientos médicos, suprimir el cigarrillo, el café, el refresco, los alimentos grasosos, ¡el alcohol!… ¡Qué va! Divina juventud, que todo lo puedes, apóyame en este trance y libremos tan impúdica enfermedad.

Lo único que de saludable conservaba mi aparato digestivo era, paradójicamente, la puntualidad de los detritos: matutinos siempre y como propulsados por el cigarrillo de antes de la ducha. La vida se me facilitaba grandemente de esta manera. Sin el miedo de defecar en algún sitio horrible, sucio, sin papel, sin ello, pues, el día despuntaba como imaginamos que las almas comienzan sus días, agasajados por ángeles y serafines, justo en el paraíso. Pero… llegó ella.

04 - Birds by El Marqués de la Narvarte

Éramos un par de cobardes los que le apodamos la Ninfa, y creo que no hay mejor referencia de su belleza angélica, rasgos finos, ojos aceitunados, y la gracia de sus rizos castaños que eclipsan cualquier imagen sacra. La constante exposición a su presencia y la continua lasitud de mi compañero provocaron en mí la decisión de aproximarme a ella y preguntar su nombre.

El plan estaba conformado y lo repasé frente a mi sorprendido comparsa, a quien estas peripecias le parecen tan ajenas como imposibles: “Tons, llego y le digo ¿Tú estudias letras, no?”... Lo que seguía era tan natural, tan obvio que no merece ser referido en esta verídica crónica. Había aprendido sus horarios y sus rutas y por ahí andaba merodeando para propiciar un encuentro “fortuito”. Durante aquellos días de tanto plan y tanto nervio, el cigarrillo pre-higiénico dejó de funcionar.

Gone Under Sea by El Marqués de la Narvarte

Un buen día el “ocasional” cruce se estaba preparando. Aquella silueta era la de ella y su caminar me era inconfundible. “Ahora regresa” pensé al ver que se dirigía a la tienda. Pero no hube terminado este feliz proyecto mental cuando fui atacado por un dolor agudo. Ahora era tiempo, no de esperarla sino de correr al servicio más cercano y, en palabras de Cervantes: “hacer lo que otro no pudiera hacer por mí”. En bonito Sancho estaba convertido, urgido de una necesaria motivado por el temor a las aventuras caballerescas. Era un infiel al mundo de las doncellas y los alcázares, sólo merecía el limbo de la ignominia por mi carácter débil.

Días después, el encuentro se dio, la cosa no fue tan complicada y pronto la naturalidad se apoderó de mí como si dentro hubiera estado siempre. Su nombre y su cuenta de correo electrónico estaban en mi poder, así como la seguridad de que a la mañana siguiente todo sería como antes.

¡Oh, Sombra! by El Marqués de la Narvarte

Lo arriesgado tiene como principal ventaja que, en caso de tener un resultado negativo, puede calificarse como una estupidez predestinada al fracaso en vez de considerarse como un rotundo fiasco de la voluntad.

Así estaba escrito. La respuesta estaba justo en la bandeja de entrada con el amistoso y lacónico título de: “Hola”. El número telefónico aparecía además de algún agradecimiento por “los conceptos” que de ella expresaba y la promesa de sentarnos a tomar un café para platicar. ¡Dios, qué bien das a conocer tu existencia! ¡Destino, cómo proteges a los bienaventurados héroes! La cita quedó conformada y problema gástrico desminuido en extremo.

Aquel día clareó y la aurora se hacía acompañar de sus íntimas amigas: la esperanza, la juventud y la lozanía. Al salir de casa, convertido en una felicidad con piernas, miré desdeñoso la creación por considerar mil veces más hermosa a mi Ninfa que esperaría en el sito acordado. Pero, ¿qué sucedía, oh, malhadadas adversidades? El orden matutino no había cambiado y apenas tomé cuenta de ello; el retortijón reculaba haciendo necesarísimo volver a casa y retrasar el camino por unos minutos.

Me mesé los chinos, resignado, pero sonreí como ante el llamado de un viejo amigo.

Enter Laughing by El Marqués de la Narvarte

El anterior texto fue musicalizado por las Electrelane con rolas de su disco The Power Out

1.13.2010

Por la senda del bien



Warning!: Next post may be disturbing for some people, recommended discretion.



Al “Panther”, excamarada, nombrado un par de ocasiones por estos espacios, a quien entre sus locas aficiones le daba por la cantada con mariachi en fiestas familiares, alquilarse para matar puercos, destazarlos y convertirlos en carnitas, moronga y chicharrón, el mismo con el que iba a comprar discos en Hip 70, e ibamos a conciertos de rock, sí, a ese bato le heredé gran parte de mi acervo vinílico, a la vez que decidí matrimoniarme; pensé (torpe y tristemente) en aquel entonces, que mis días pacharrockeros estaban contados, pobre iluso.

Dentro del material donado, se fueron joyitas bluseras de algunos de los grandes masters del género y la armónica: “Sonny Boy” Williamson, “Little Walter” Jacobs, Junior Wells, Big Walter Horton, y otros de la talla. Además de “repapalotearle” a la creme, la mostaza, the grass, el café, el Panther le metía también a los sonidos bluseros, los cuales intentaba proyectar instrumento en mano (y trompa), cuando por las tardes le caíamos al cantón del “Balacho”, su primo, a la hora de los ensayos con su incipiente banda rockera, resultado: un frustrado aprendíz de batería y un modesto ejecutante de armónica con tintes mariacheros.

“Cae más pronto un hablador…”, al poco tiempo volví por la senda del bien, por la senda del R&R, del Blues. Pasados unos añejos y una vez conocidos los sonidos de aquellas glorias, estaba yo dispuesto a escuchar cosas nuevas, conocer otros bluseros. Dentro de esos “descubrimientos”, me encontré con tres tristes tipos tersos que trigaban trigo en… ya, ya, párale, ok, ok, decía, tres tipos blancos adictos al blues, la armónica, rockabilly, al boogie woogie.

"People playing blues in their own way, their own version", pregona un apasionado del instrumento en cuestión, Charlie Musselwhite, oriundo de Chicago, viejo lobo de mar en estos menesteres; llegó a mí por medio de un cassette pirata adquirido en remesa en el tianguis sabatino de Las Torres y La Viga.

Desde finales de los sesenta, Charlie, ya le daba al bisne de esta manera:

River hip Mama

If I should have bad luck

Another one. Leyenda viva del blues californiano, contemporáneo de Musselwhite. Solo en sus inicios, luego con su esposa y banda, The Mighty Flyers, Rod Piazza apareció en posterior paquete casetero, convirtiéndose también (para mí) en grata sorpresa.

Sírvase la nutrida concurrencia disfrutar un parcito de rolas de este maese.

Sinister Woman

Honey Bee Buzz

The last one. Aunque le dio por meterse tarde a los estudios de grabación, el franchute JJ (Jean Jacques) Milteau, otro grande de la armónica, cuenta igualmente con una buena trayectoria en el medio, a finales de los setenta y con más de una peseta de años a cuestas, decide por fin entrarle de lleno al asunto, empezando a recorrer toute la France al lado de Aznavour, Montand y otros paisanos suyos, para luego emprender camino blusero en solitario, además de darle por escribir textos con métodos para armónica.

Una probadita de su propio champurrado

Boogie mix

Before you accuse me

De vuelta a la realidad. Contábame en cierta ocasión el Panther, que emprendió un viaje a una isla encantadora a presenciar un encuentro de reggae, momento que aprovechó para darle duro y macizo a tremendo “material” que se produce por aquellos lares: ¡oh s!í, touch n’ roll a diez caídas sin límite de tiempo. A propósito de los fríos infernales, no sé bien si por tanto “quemarle las patas al chamuco”, si por los imecas, o por el efecto Pokemón, el caso es que al Pantera le dio recientemente por ser “hermano”, pachecón, pero ya es “hermano religioso”, y para completarle, navegar también en las inmensidades de los ritmos caribeños, ¡se siente Rastaman!

Una vez abandonados los afanes mariacheros, el blues y la armónica (¡cómo!), perdidos mis viniles, catafixiado el filetero y el cazo por sagradas escrituras y boinas multicolores, pero sin renunciar del todo a los placeres panterianos, la verdad es que no me sorprendería mucho saber después, que al Panther le da por orar chiiiidamente al son de “¡u-yo-yo-yo!, ¡u-yo-yo-yo!”, tsss tsss.

Nota de rigor: Los personajes de este post son el resultado de un mal viaje del PachaRocker (DR), sus alucinaciones se deben -en buena medida- a que el producto contenía más varas y cocos que materia prima.

Nota alterna: ¡Por la despenalización de la Negra Modelo!, ¡Patria libre y bicentenaria!

Nota pacheca: Este post no promueve la pachequez, recuerde: “todo con etsss… eeeso, naada, naaada, naaada…”.

Tres tristes tipos en un mp3. Bájenlo aquí